MUNDO

El marfileño que mató a un policía tirándole al metro agrede a cuatro funcionarios de prisión

Según informa la periodista Ana María Ortiz en el diario El Mundo (publicamos la noticia literalmente), Ali Raba Yode, de 32 años, el marfileño que mató a un policía nacional arrojándolo a las vías del Metro de Madrid, agredió el pasado lunes a cuatro funcionarios de la cárcel de Estremera (Madrid), donde cumple condena. Los hechos, denunciados por la asociación de funcionarios de prisiones Tu Abandono Me Puede Matar (TAMPM) sucedieron sobre las dos de la tarde en la enfermería de la prisión.

«Era la hora del cierre de la enfermería y no acataba las normas», explica Manuel Galisteo, coordinador general de TAMPM. «Dos funcionarios se dirigieron a él para reprimirlo, pero él se fue hacia ellos, le dio un cabezazo en el pómulo a uno y a otro en la ceja. Varios compañeros acudieron a ayudarle y la peor parte se la llevó un funcionario al que le pegó dos bocados en los dedos. Le arrancó un trozo de carne del pulgar por lo que se ha abierto el protocolo por si tuviera una enfermedad contagios». añade.

No es el primer incidente de este tipo que Ali Raba protagoniza en prisión. Ya en agosto de 2016 protagonizó un episodio similar en la cárcel de Topas (Salamanca), donde se encontraba entonces, mordiendo a un funcionario en el brazo. «Es un interno completamente inadaptado con rasgos de esquizofrenia o de alguna enfermedad mental. Desde que entró en prisión causa incidentes un día sí y otro también», asegura Manuel Galiste.

Ali Raba fue condenado a 20 años de prisión en julio de 2017 por la Audiencia Provincial de Madrid -sentencia que ratificaron el Tribunal Superior de Justicia de Madrid y el Supremo- por arrojar el 2 de enero de 2015 a un Policía Nacional a las vías del Metro de Madrid cuando pasaba un convoy. El agente, Francisco Javier Ortega, de 29 años, murió en el acto. «El homicidio ejecutado por el acusado, no tiene explicación alguna y fue extremadamente cruel y violento», decía la sentencia. El agente fallecido y otro compañero trataban de indentificarlo en las vías de la estación de Embajadores cuando el marfileño agarró al policía del brazo y se arrojó a las vías del tren.

Ali Raba Yode sobrevivió pero resultó herido de gravedad y desde entonces usa silla de ruedas. Desde TAMPM aseguran, sin embargo, que el interno tiene movilidad en las piernas. «Deambula por la enfermería en silla de ruedas si tuviera una incapacidad, pero se levanta cada vez que le da la real gana y se levantó para agredir a los compañeros como si no tuviera nada», dice Galisteo, quien asegura que los funcionarios de prisiones ha sufrido en las cárceles «más de 600 agresiones» en el último año.

«Este tipo de interno no debería estar en prisión sino en un psiquiátrico penitenciario. Pero como en España sólo hay dos, que están en Picassent y en Sevilla y están sobresaturados…», denuncia el coordinador de TAMPM.

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