MUNDO

El terrorista de Londres atacó tras asistir a un curso de reinserción: una de las víctimas organizaba las charlas

Tal como publica la periodista Celia Maza en La Razón y que recogemos de manera literal en euskalnews.com: Fishmongers’ Hall es la sede histórica del gremio de pescaderos del Reino Unido. Está situada en el corazón de la capital británica, al norte del emblemático “London Bridge”. El Instituto de Criminología de la Universidad de Cambridge consideró que era el escenario adecuado para su conferencia sobre rehabilitación de presos. El acto tuvo lugar el viernes bajo el eslogan Learning Together (Aprendiendo Juntos).

Entre sus invitados estaba Usmar Khan, de 28 añosHacía apenas un año que había salido de la cárcel, tras cumplir la mitad de una condena de 16 años por planear atentados yihadistas. Estaba obligado a llevar todo el tiempo una pulsera de localización remota, para tener controlados sus movimientos. En teoría, debía explicar cómo en su estancia en la cárcel se había dado cuenta, según explicó en su momento su abogado defensor, que el pensamiento islamista extremista no era correcto. Pero, en su lugar, empezó a apuñalar a la gente con dos grandes cuchillos de cocina que se había adherido a los brazos y amenazar con explotar el edificio con un chaleco con explosivos, que luego resultó ser falso.

Poco a poco se van montando las piezas del trágico atentado terrorista ocurrido el pasado viernes en el Puente de Londres, en plena campaña electoral. Khan fue abatido a tiros por los agentes después de acuchillar a cinco personas. Dos de ellas perdieron la vida el mismo día. Los otros tres heridos seguían al cierre de esta edición hospitalizados, aunque estables.

Según los medios, una de las víctimas mortales es Jack Merrit, de 25 años. Después de licenciarse en Derecho en la Universidad de Manchester, estudió en Cambridge y era uno de los organizadores de las conferencias. El sábado por la noche aún no habían trascendido más detalles de la otra víctima mortal, más allá de que era una mujer.

Usmar Khan, de 28 años, identificado por Scotland Yard como el autor del ataque, había pertenecido a una célula inspirada en Al Qaeda que fue desarticulada antes de que perpetrara un gran atentado en las semanas previas a las Navidades de 2010. Según los medios, tenía contacto con Anjem Choudary, conocido en el Reino Unido como “el predicador del odio”.

Entre la lista de objetivos del grupo que halló entonces la Policía estaba el edificio de la Bolsa de Valores, el Big Ben, la abadía de Westminster, la embajada estadounidense en Londres y la casa de Boris Johnson, entonces alcalde de la capital británica y ahora candidato tory para los comicios adelantados del próximo 12 de diciembre.

El premier visitó este sábado el lugar donde tuvo lugar el suceso y defendió la necesidad de endurecer las penas contra los criminales más violentos, así como de asegurarse de que los terroristas cumplen sus sentencias íntegramente. A menos de dos semanas para la cita con las urnas, el líder conservador recalcó que su programa electoral prevé cambiar la ley para que ese tipo de reos pasen más tiempo entre rejas. “Se ha comprobado que el sistema no está funcionado”, matizó.

El ataque empezó poco antes de las 14.00 horas local, cuando el terrorista, que llevaba un falso cinturón de explosivos, comenzó a apuñalar a diversas personas en el interior del Fishmongers’ Hall. Según la reconstrucción de los hechos que han llevado a cabo la policía y medios, algunas de las personas que participaban en el acto obligaron a Khan a salir a la calle y le acabaron reduciendo sobre la acera del puente de Londres. Momentos después, llegaron los agentes de Policía y le dispararon.

Los medios han dado especial protagonismo a los «héroes» que arriesgaron su vida para aplacar al terrorista, un coraje que ha revivido la memoria del español Ignacio Echeverría, que murió en un atentado ocurrido también en el Puente de Londres en junio de 2017, cuando el país también se encontraba en plena campaña electoral.

Algunos de los hombres que redujeron el viernes al agresor eran reos de permiso y exconvictos que participaban en la misma conferencia organizada por la Universidad de Cambridge. Vídeos difundidos en las redes sociales muestran cómo uno de ellos utilizó el gas de un extintor para tratar de desorientarle, mientras que otro se sirvió de un largo colmillo de ballena que estaba expuesto en una pared del Fishmongers’ Hall para enfrentarse a él. Éste último ha sido identificado por los medios como Lukasz, un cocinero polaco afincado en la capital británica.

Una de las imágenes más reproducidas del atentado es la de un hombre que se hizo con el cuchillo del terrorista y se alejó con el arma en la mano. Un portavoz de la Policía del Transporte Británica indicó que se trata de uno de sus agentes, que pasaba por el puente en ese momento, vestido de civil, y «corrió valientemente hacia el peligro».

Otra de las personas que contribuyó a neutralizar a Khan es James Ford, condenado por matar en 2003 a la joven de 21 años Amanda Champion, cuyo cuerpo fue encontrado en un vertedero. Ford se encontraba el viernes de permiso penitenciario y participaba en el mismo programa que el terrorista abatido. La tía de la joven asesinada, Angela Cox, afirmó en una entrevista con la BBC que el hombre no es ningún «héroe».

DEJA UNA RESPUESTA

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!