OPINIÓN POLÍTICA

Urkullu ya tiene la fecha electoral que deseaba y ahora nos encarcela

Nos habíamos acostumbrado a que el Gobierno de Pedro Sánchez eligiese el sábado como el día en el que nos imponía todas esas medidas incomprensibles que nadie entendía y que, debido al poco sentido que tenían, algunas de ellas eran rectificadas al día siguiente o incluso horas después. Pero no, ayer no fue otro día más en el que el protagonismo se lo llevan Fernando Simón y el Ministro de Sanidad, Salvador Illa. Ellos salieron el día anterior, viernes, y la verdad es que, dentro de lo que cabe, fueron bastante claros: Euskadi por completo entraba en la Fase 1 a partir del lunes. ¡Por fin! Gracias… ¡Ah, no! Que como este sábado no se salía a darnos malas noticias, ya se adelanta el Gobierno Vasco para hacerlo por sus socios del Gobierno Central. Este sábado no nos quedamos sin un nuevo ‘bombazo restrictivo’ absolutamente incomprensible e indignante. Lo tuvimos. Eso sí, vino con ‘eusko label’.

Ayer conocíamos como el Gobierno Vasco se ha saltado a la torera las medidas de desescalada impuestas por el Gobierno de España, medidas por las cuales el próximo lunes todos los vascos entrábamos en la Fase 1. Resulta que en la Fase 1, tal y como se había anunciado, se permite, entre otras cosas, la libre movilidad de personas dentro de la provincia, así como la apertura de las terrazas de los bares y las reuniones de menos de 10 personas siempre que se sigan ciertas medidas de seguridad. Sin embargo, parece que Urkullu ya está contento con lo que tiene. Pero, ¿qué es lo que ya tiene? Es evidente.

Ayer la consejera Arantxa Tapia fue la encargada de hacerle el trabajo sucio al Lehendakari. Tampoco es que le importe mucho a la consejera de Desarrollo Económico e Infraestructuras, ya que nunca ha parecido que le importen las consecuencias que tienen sus decisiones en la vida de los vascos. Ellos tienen la razón, ellos hacen y tú, te lo comes. Tal y como afirmó Arantxa Tapia, la Fase 1 en Euskadi que entrará en vigor el próximo lunes se aplicará con criterios «más restrictivos» que en el resto del Estado. La más perjudicial e incomprensible de todas las restricciones ha sido que la movilidad se tiene que producir «dentro del municipio de residencia de cada ciudadano», algo que ha indignado a muchos vascos. Entre ellos muchísimos gipuzkoarras que no entienden como, por ejemplo, no pueden ir a visitar a un familiar de Urnieta a Oiartzun cuando prácticamente no han tenido casos, y sí reunirse con 10 amigos en cualquier punto de la localidad de residencia.

Últimamente, el Gobierno Vasco ha venido haciendo mucho ruido para que Euskadi entrase en la Fase 1. De hecho, hace pocos días el Lehendakari pedía acabar con el Estado de Alarma y recuperar la «legalidad ordinaria». Pero ahora que íbamos a entrar, parece que ya no es tan importante. Resulta que lo único que parece que le importaba al de Alonsotegi era que Pedro Sánchez le asegurase que en julio iba a poder celebrar elecciones, algo que ansiaba con todas sus ganas. Ahora que ya lo tiene asegurado, el resto no le importa y nos encarcela en el municipio de residencia. Por su cara bonita, claro. ¿Para qué pides con tanta ansía entrar en la Fase 1 si al día siguiente nos metes en la Fase -17? No solo se cree con derecho a saltarse a la torera las medidas de desescalada, sino que encima lo hace para tenernos ‘controladito’ cerca de casa. Eso sí, luego todos los ‘jeltzalísimos’ disfrutando en su segunda residencia en Bakio. ¡Vaya rostro tienen!

Está claro que a Urkullu no le importa en absoluto la libertad individual que debería ser inherente a cada vasco. De eso no cabe lugar a duda. Pero también ha quedado en evidencia que solo le importa reactivar la economía para seguir sangrando fiscalmente a todos los vascos a través de las tres diputaciones forales, todas ellas dirigidas por ‘jeltzales’ con tintes confiscatorios. La recuperación (o al menos poder sacar el cuello a flote) de los autónomos y emprendedores, o de los pocos que quedan, no parece importarle mucho. De otra manera no habría decidido restringir la libertad de movimiento de los vascos, lo que va a hacer que muchos negocios que veían muy difícil subir la persiana con las restricciones impuestas por las medidas de desescalada por fases del Gobierno de España, directamente ahora no puedan ni subirla. Por ejemplo, ¿para qué va a abrir el Golfo Norte? ¿Para que solo vaya gente de Barrika? Pero si viven poco más de mil personas y casi ninguna va. ¿Para qué se propone que los hoteles y demás negocios turísticos abran? Pero si ya era casi imposible con la movilidad exclusiva dentro de la provincia… ¿quiénes van a ir? ¿Los vecinos del propio municipio? Pero esto, ¿qué es? ¿Una broma de mal gusto?

Asimismo y como se ha mencionado anteriormente, la libertad de los vascos tampoco parece importarle mucho. ¿Tenías pensado visitar a algún familiar o amigo en un pueblo cercano? Urkullu ha decidido que no puedes. ¿Tenías planeado ir al monte o pasear por una localidad de la zona? Urkullu no te deja. Eso sí, si se cumple lo que parece que es obvio y el Lehendakari las convoca, en julio podrás ir a votar al bueno de Urkullu en las próximas elecciones al Parlamento Vasco. Da igual que eso suponga un riesgo sanitario, ya que tiene que haber integrantes de mesa (obligados, ¿qué hará si se niegan? ¿’multonazo’?), interventores, ciudadanos ejerciendo su derecho a voto… En otras palabras, cientos de miles de vascos compartiendo sus gérmenes en espacios cerrados e intercambiando sus respectivos documentos de identidad con los presidentes de mesa. Pero claro, que restringen la movilidad de los vascos por nuestra seguridad en base a criterios sanitarios establecidos por expertos en pandemias. Ya, ya… y a Hilario Pino le creció el pelo de manera natural.

¡Urkullu! Déjanos libres, mesedez

Escrito por Jordan Smith

1 COMENTARIO

DEJA UNA RESPUESTA

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!