OPINIÓN POLÍTICA

Sabas y Maíz no son prevaricadores, sino víctimas de la incompetencia de sus mandos políticos

SABAS Y MAIZ NO SON PREVARICADORES, SINO VÍCTIMAS DE LA INCOMPETENCIA DE SUS MANDOS POLÍTICOS

Hace una semana nadie quería vacunarse porque no se fiaba de los fármacos de Pfizer y Moderna. Ahora se abre expediente a dos cargos de la administración sanitaria por haberse administrado las vacunas saltándose el orden de precedencia. En un arrebato de celo reglamentario y rigor moralista, el Gobierno Vasco -la misma administración que fija normas estúpidas sobre el uso de mascarillas en pleno monte y condena a la miseria a miles de hosteleros- decide aplicar un castigo ejemplar y fuerza las dimisiones fulminantes de José Luis Sabas en su cargo como director del Hospital de Santa Marina y el de Eduardo Maíz en Basurto. Aquí hay algo que no cuadra. Si las vacunas son inútiles, da igual quién se las ponga. Y si sirven para algo, ¿qué mejor manera de convencer a la ciudadanía que dos funcionarios de la administración solicitando ser inoculados para dar ejemplo?

El intercambio de mensajes whatsapp entre José Luis Sabas y la Consejera de Sanidad Nekane Sagardui y la Directora General de Osakidetza Rosa Pérez Esquerdo nos pinta un cuadro muy distinto al de la versión oficial con buenos, malos y castigos ejemplarizantes para casos aislados en la línea más clásica del moralismo vasco de batzoki. La escena que describen los mensajes es la de una situación altamente compleja, sin directrices claras, llena de ambigüedades y un compadreo entre superiores y subordinados muy poco profesional. Todo ello muy típico de la cultura política amateur y de andar por casa de la clase política vasca. Un panorama, por cierto, muy vulnerable a la ocurrencia del error y a la repercusión desproporcionada en medios de comunicación y redes sociales. Sobre todo en estos tiempos de la paranoia del Covid-19 que no cesa.

El entonces director de Santa Marina informa a la Consejera y a su jefa en Osakidetza sobre los progresos realizados en la ejecución de una tarea de enorme complejidad, con sus dificultades de planificación y de conteo, sus horas extraordinarias y sus pequeños dilemas. Y desde una superioridad -que por sus frases hechas en todo momento da la impresión de no conocer los aspectos más elementales del tema- todo son palmaditas en la espalda y muxus… hasta que la prensa empieza a hablar de las vacunaciones irregulares. Entonces cesa la orgía de autocomplacencia vasca, y el orgásmico «qué grandes SOMOS» se convierte en un suspicaz y aldeano «qué ESTÁIS haciendo». No cuesta mucho saber qué es lo que ha fallado, y por qué dos jornaleros de la política son despedidos sin contemplaciones. La razón no es dar ejemplo ante la sociedad, sino salvar las carreras de otros que están más por encima de ellos. Peones y torres se sacrifican por alfiles y damas.

En todo este asunto solo hay una verdad clara: la ausencia de auténtico liderazgo y la absoluta incompetencia de la administración vasca a la hora de organizar un tema de relevancia geopolítica como el despliegue de las vacunas del Covid-19. Sabas y Maíz caen como chivos expiatorios de la cultura del bai horixe, de la hipocresía política y de un respeto religioso y borreguil a la autoridad, en la que ya hace tiempo que la eficiencia e incluso la lealtad dejaron de estar valoradas. Ahora lo que importa es poner el culo contra la pared.

2 COMENTARIOS

  1. Bueno estoy de acuerdo en todo el articulo.Pero ¿por que nadie piensa en que es un jueguecito para representar un teatro , que yo titularia, , , Hagamos que la gente tenga miedo de quedarse sin vacuna? Para empezar , quiero que realmente se pongan esa terapia genica que es lo que es. Una vacuna no es.
    Que se la.pongan todos ellos empezando por el PNV y sin saltarse ni un solo cargo de todos los demàs politicos. Que lo hagan bajo notario y que sea la de verdad , pueden elegir la marca. Y ya cuando veamos como evolucionan ya hablamos de eso de haberles despedido. Yo solo veo a dos jetas del PNV a los que ya les tocaba por edad al menos, ser juvilados. Y un teatro para hacerle ver a la gente que ha de correr a ponerse la pseudovacuna , no sea que los politicos etc les dejen sin ella. Algunos no eatamis tan dormidos como otros .
    O tal vez sea que pertenecemis a epocas en las que a los niños apenas se kes vacunaba y todavia mantenemos una mente critica.

DEJA UNA RESPUESTA

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!