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Comparten sus historias de efectos adversos y muertes por la vacuna en un grupo de casi 30 mil personas

Un grupo privado de Facebook llamado ‘Víctimas y familias de la vacuna Covid19’ con apenas dos meses desde que se creó ya cuenta con casi 30 mil miembros y más de 200 publicaciones de personas que sufrieron efectos adversos o que son familiares de víctimas de la vacuna contra el Covid.

La única razón por la que el grupo no ha sido censurado en Facebook es porque al ser privado, la información publicada no tiene el efecto cadena de las publicaciones públicas. No obstante, cada publicación cuenta con la advertencia de Facebook: “Las vacunas contra el COVID-19 se someten a muchas pruebas de seguridad y eficacia, y luego se supervisan minuciosamente. Fuente: OMS”.

Sin embargo, según el abogado Reiner Fuellmich, quien junto con un grupo de científicos están demandando a los gobiernos, laboratorios y médicos involucrados en las campañas masivas de vacunación por violar el código de Nuremberg, las vacunas experimentales contra el virus PCCh, no han pasado por las pruebas preclínicas para analizar los riesgos. En 2004 hubo pruebas clínicas con la tecnología que utilizan las vacunas contra el Covid, mARN y todos los animales murieron, aseguró Fuellmich.

La cantidad de efectos adversos reportados en el grupo es tan amplia y las historias de aquellos que perdieron seres queridos tan desgarradoras. La gran mayoría de los miembros no se identifican como ‘anti-vacunas’ sino que acuden al grupo a preguntar si los efectos adversos que están experimentando los han tenido alguien más y qué hicieron para aliviar o curarse. Aparentemente, todos los miembros son británicos aunque muchos de sus perfiles no tienen información del lugar donde residen.

A pesar de que los medios principales sí han comenzado a reportar algunos casos de muertes de personas que se colocaron la vacuna, haciendo una comparación con la cantidad de historias compartidas en este grupo, lo que se puede ver en los medios es pero una gota en el océano. Mara relató la historia de su hija de 21 años, estudiante de medicina que trabaja en un hospital y que por estar en ese ambiente, fue que decidió vacunarse.

“Se colocó la segunda dosis de Pfizer marzo, se enfermó después de la dosis durante varios días con una fiebre extremadamente alta. Luego, todo el infierno empezó a desatarse poco a poco. Cuando empezó, tenía dolor en la muñeca, los dedos y la palma de la mano entumecidos en el lado derecho. Luego se trasladó a la pierna derecha. Luego, un día más tarde, apenas podía mover las articulaciones y perdió la mayor parte de su fuerza y pequeñas habilidades motoras”, escribió Mara. 

Frascos que contienen la vacuna de Moderna contra el virus PCCh en la base aérea de Kadena, Japón, el 4 de enero de 2021. (Aviador de primera clase Anna Nolte/Fuerza Aérea de EE.UU.).

“Ahora ha dado positivo en 11 enfermedades autoinmunes. Mi hija era una estudiante universitaria de 21 años, alegre y sana, y ahora su mundo se ha vuelto está dado vuelta”, lamentó la madre.

Muchas personas que comparten sus historias tienen aspectos en común: la gente a su alrededor, sus propias familias, las tildan de ‘locas’ por atreverse a decir que lo que les sucedió fue por la vacuna contra el coronavirus. Y también, los médicos se niegan a afirmar que fue una reacción a la vacuna, por lo que se sienten solas, o al menos desconcertadas y no saben a dónde acudir.

Las historias de las víctimas y sus familiares

“El hospital ha dicho finalmente que mi mujer murió a causa de la vacuna y que se lo comunicarán al juez de instrucción para la investigación. Tres meses desde su muerte han sido necesarios para obtener las respuestas. Sé que mi mujer ha salvado la vida de muchas personas en mi zona, con coágulos de la vacuna, y saben qué tratamiento utilizar”, relató Ian.

“Para mí ella es una santa. Me enteré de que tenía un coágulo de 300 cm, sí, 300 cm, en la arteria del intestino. No tenía ninguna posibilidad. Me enteré de que si sacaban el coágulo, podía replicarse en otro lugar, así que es una batalla perdida con estos coágulos. Estas vacunas son máquinas de matar”, escribió Ian.

Kathryn Anne, cuenta que su padre murió el 28 de abril de un ataque al corazón, apenas unos días después de recibir la dosis de Moderna. Antes de vacunarse, en una revisión médica de rutina, todos los resultados salieron bien. Ella explica que comenzó a investigar sobre los efectos adversos de la vacuna de Moderna y encontró que existe una relación entre la vacuna y los ataques al corazón. No obstante, escribió Kathryn “todo el mundo piensa que estoy loca por cuestionar si su muerte estaba relacionada con la vacuna”.

Pero la ordalía de Kathryn no terminó ahí. Su hermana murió a principios de mayo después de aplicarse la vacuna de Johnson & Johnson: “Estuvo en terapia intensiva a los pocos días de la vacuna, luego con un respirador, y murió el 2 de mayo. Cuatro días después de mi padre. Tenía 49 años, sin problemas de salud, 4 hijos, dijeron que tenía “neumonía covídica”. Pero después de profundizar e investigar sobre Johnson and Johnson, el daño pulmonar severo, las complicaciones pulmonares, los síntomas exactamente lo que mi hermana experimentó y específicamente con su edad, es lo que encontré como uno de los más altamente correlacionados”.

Janice cuenta que su esposo desarrolló sarpullido en el 90% de su cuerpo, y además “se le formó un coágulo en la pierna, y dos semanas después una embolia pulmonar que requirió 5 días de hospitalización. También desarrolló una infección en la pierna. También había desarrollado temblores”.

Jullian, que aparenta un poco menos de 50 años, contó que ella y su esposo desarrollaron síntomas bipolares repentinos de la nada y síntomas de la enfermedad de Parkinson. Lynette explica que perdió hasta el 60% de su pelo después de la vacuna.

Don se cuestiona porque su esposa después de al menos dos meses de la vacuna comenzó a perder sensación en sus extremidades y ahora apenas puede caminar. Los médicos descartaron que sea la vacuna porque ‘pasó mucho tiempo’. Pamela cuenta que el esposo de su hija tiene coágulos de sangre en su orina dos meses después de la vacuna, pero no especificó qué marca de vacuna se puso.

Traci relata que el nivel de hierro de su esposo bajó abruptamente: “Hoy lo llevé a recibir la primera de dos infusiones de hierro. Creo que esto puede ser un efecto secundario negativo del pinchazo. ¿Alguien más ha tenido un nivel de hierro bajo después de recibir este veneno? Además, desde entonces le han diagnosticado Parkinson (tiembla como un loco) y se mantiene anémico”.

Las historias son numerosas. Entre otros síntomas que compartieron están: menstruación profusa y continua, pérdida de la visión, fatiga extrema, parálisis, herpes, dificultad para respirar, etc. Debido a la inapropiada forma en que estos casos están siendo reportados a nivel global, la vacunación masiva en todo el mundo sigue siendo empujada por los gobiernos, con la ayuda de los medios y las ‘autoridades’ sanitarias.

Alvaro Colombres Garmendia– BLes

Noticia reproducida en euskalnews.com

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