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La revista The Lancet lanza un llamamiento para impedir la estigmatización de los no vacunados

No hay peor ciego que el que no quiere ver”, dice el refrán y la avalancha de idiotización ha logrado que sean muchos los que se nieguen a abrir los ojos a las evidencias más simples. A medida que el número de mansos ha crecido, la insolencia de los gobiernos se ha multiplicado, tal y como adelantan nuestros compañeros de mpr21. Nunca hubieran sospechado que tanto poder estaba a su disposición y que podrían llevar a las ovejas al matadero con tanta facilidad. Es la misma facilidad con la que estigmatizan a los chivos expiatorios, apropiándose además de la ciencia como los emperadores se apropiaban y saqueaban aquello que se ponía a su alcance.

Parecía que el recuento de fuerzas entre unos y otros lo iba a marcar la vacunación, pero al final su victoria les está pareciendo pírrica y quieren forzar la máquina expidiendo pasaportes. Quieren que todos se vacunen “voluntariamente”, por lo civil o por lo militar, haciendo la vida imposible a los recalcitrantes. Esta es una guerra que, como ha dicho el ministro alemán de Sanidad, no conoce prisioneros: o vacunados o muertos. Es bastante fácil de enteder, incluso para los más sumisos: una persona que sobreviva sin vacunar a una pandemia que ha durado dos años, se convierte en un testigo del cretinismo de la mayoría.

El mensaje más extendido es que la minoría que no se vacuna es responsable del gran fracaso, a saber, los continuos “brotes” y “olas”. Los más idiotas hablan de una “pandemia de no vacunados” y aunque la revista médica The Lancet ha criticado este tipo de concepciones absurdas, suponemos que, una vez más, la ciencia de verdad no estará en las portadas de las cadenas de televisión, ni tampoco en las redes sociales. En estos casos es impresicindible lograr que todos miren hacia otro lado para poder seguir baboseando, como Pablo Iglesias, acerca de la vacunación obligatoria, porque, en efecto, la ciencia son ellos y la sanidad pública también.

The Lancet sale a paso de la afirmación de que “los no vacunados amenazan a los vacunados”, como si la ciencia tuviera que ponerse a rebatir ese tipo de imbecilidades propias de la barra de un bar. La cuestión es que los clientes de los bares las repiten porque las han escuchado en la televisión de la boca de patanes como Iglesias.

“Cada vez hay más pruebas de que los individuos vacunados siguen teniendo un papel relevante en la transmisión”, dice The Lancet, añadiendo que tienen “una alta carga viral”. Si en lugar de sentarse frente al televisor, los sumisos leyeran la prensa científica de vez en cuando, se preguntarían para qué se han inyectado en vena una sustancia cuya composición ignoran.

El gobierno australiano ha anunciado que el ejército va a internar a quienes den positivo en un test de coronavirus en campos de concentración, tanto si se han vacunado como si no lo han hecho, es decir, que el factor discriminador sigue siendo el resultado de la prueba, no la vacuna. En dichos centros coincidirán tanto unos (vacunados) como otros (no vacunados), y los primeros se preguntarán sobre los motivos por los que cedieron a la inyección.

En Alemania más de la mitad de los “casos sintomáticos” en pacientes de 60 años o más corresponden a personas totalmente vacunadas “y esta proporción aumenta cada semana”, asegura The Lancet. En consecuencia, los vacunados “siguen siendo una parte relevante de la pandemia”.

“Hago un llamamiento a los funcionarios de alto nivel y a los científicos para que dejen de estigmatizar de forma inadecuada a las personas no vacunadas, entre las que se encuentran nuestros pacientes, colegas y otros conciudadanos, y para que hagan un esfuerzo adicional para unir a la sociedad”, concluye la revista médica.

Pero ya verán ustedes que este llamamiento de la ciencia caerá en saco roto, porque se ha abierto la veda contra los recalcitrantes. No hay nada peor que dar un megáfono a un cordero que se encamina hacia el matadero por su propia voluntad.

5 COMENTARIOS

  1. Además de manifestarse contra la estigmatización, Günter Kampf, el autor del artículo que publica The Lancet, TAMBIÉN DICE CLARAMENTE QUE LOS VACUNADOS TIENEN UN RIESGO MÁS BAJO de enfermedad grave, lo cual parece que se confirma en España. Eso no es estigmatizar, eso es leer los datos. Según los datos del ministerio de Sanidad, la incidencia en España parece ser el triple entre los no vacunados. Los mayores no vacunados parecen tener un riesgo de muerte 25 veces mayor que los vacunados. Con las vacunas han bajado notablemente las hospitalizaciones y la mortalidad en España, pero las tasas parecen ser MUCHO MÁS ALTAS entre los NO VACUNADOS.

    • Lo cual parece ser que se confirma en España, si bien en EEUU, Reino Unido, Israel, Bélgica, Austria, Singapur y una larga lista, desmonta, pues registran sus peores datos y el porcentaje de ingresos y enfermedad grave es mayor en vacunados, que en no vacunados.
      Lo que se confirma aquí es que se han manipulado datos, sobre todo de muertes, cuando se han contabilizado muertes COVID, siendo otra causa de muerte, o que en la larga lista de países, se están contabilizando las muertes a consecuencia de los efectos de la vacuna, como muertes a causa de la enfermedad.
      Una cosa queda clara, sea como fuere, no hay un solo organismo científico que pueda demostrar y justificar los motivos utilizados por los distintos gobiernos, para la escandalosa vulneración de derechos a la que se está sometiendo a la ciudadanía.

      • Tendrás que preguntarles a los de Lancet por qué dicen que LOS VACUNADOS TIENEN UN RIESGO MÁS BAJO DE ENFERMEDAD GRAVE en España y en todas partes, incluidos Estados Unidos, Israel, Singapur y todo el extranjero de las afueras.

        • Olvídate del tema ya, chico. Estás vacunado, ole por tí.

          El hecho de que necesites seguir visitando páginas de negacionistas terraplanos no indica complejo de buen samaritano, sino una penosa falta de seguridad y confianza el la pócima.

          En el fondo sabes que has hecho el gilipollas y necesitas reafirmarte en que no ha sido así dadas las oscuras expectativas que a largo plazo te ha inducido la inoculación. Es lo que tiene el subconsciente, que no se le puede engañar. Necesitas seguir viviendo tranquilo.

          Así que por eso mismo, te doy un consejo gratis: aléjate de las fuentes de información que tanto denostas, o te harán un daño mucho mayor del que te puedan hacer los chutes pasados y por venir.

          Si te sirve de algo, y para tu tranquilidad, te diré que en los próximos años, o incluso meses, es muy probable que acaben con los no inoculados de manera brutal liberando algún tipo de agente contra el que protegen los venenos diferidos que constituyen los chutes. A estas alturas está claro que estamos asistiendo a la aplicación de una política de control demográfico a nivel mundial… y que si les sobra gente, no van a querer quedarse precisamente con los que nos cuestionamos los dogmas. Somos su peligro.

          Así las cosas, tú eliges, PAKO AGUIRRE:

          A) Sigues chutándote, y muy poco probablemente mueras a corto plazo por algún efecto adverso fulminante (claramente lógicos e inevitables errores de diseño del veneno diferido travestido de vacuna)
          B) Sigues chutándote y con toda probabilidad, morirás a largo plazo (pero mucho antes de lo que te tocaba) por enfermedades neurodegenerativas, cancerosas o autoinmunes programadas cuando pases a ser considerado una «persona inútil a la sociedad», por supuesto dejándote en el proceso tus ahorros en costosos e inútiles tratamientos que lucrarán a las actual industria farmacéutica y en ciernes industria biónica de transplantes. Et voilá, trasvase de capital efectuado y sujeto ya improductivo eliminado, 2 pájaros de un tiro.
          C) Decides cortar por lo sano con el programa de chutes perpetuos y morirás, probablemente y a medio plazo, cuando decidan tomar el siguiente paso del circo tan amorosamente preparado: eliminación de sujetos no inoculados o no puestos al día mediante silenciosa guerra biológica. Esto servirá de nuevo para matar 2 pájaros de un tiro: librarse de los «insumisos» y aterrorizar a los «sumisos» para que jamás duden cuando se les llame a poner el brazo.

          La decisión sobre dónde esté la dignidad en cualquiera de las opciones (A y B, o C) es en el fondo algo muy personal y subjetivo, si se hace desde el conocimiento y en todo caso nunca presionando a tus semejantes a hacer lo que tú crees que es correcto. Porque te aseguro que, en el campo de las decisiones personales donde claramente se encuadra toda esta mierda, no tienes ni puta idea de lo que es objetivamente correcto, muchacho.

          • ¡Uy, qué miedo!

            Gracias por el consejo y por los ánimos.

            Me encanta este sitio: además de divertido, la gente es superamable.

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