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Una pareja de marroquíes cruza ilegalmente la frontera con Francia y siembra el pánico en un pueblo de Teruel

Tal y como ha informado Cadena Ser (noticia reproducida en euskalnews.com; autoría y propiedad intelectual de Cadena Ser), los 180 vecinos de Enjuve, un pequeño pueblo de Teruel, han vivido una de las historias más rocambolescas que ha dejado hasta la fecha el estado de alarma. Todo comenzó el 18 de mayo cuando llegó a las inmediaciones de la localidad un vehículo con dos pasajeros franceces que, cinco días después, fueron detenidos tras protagonizar varios robos mientras los vecinos trataban de ayudarles a continuar su ruta hacia Marruecos.

Nadie sabe cómo llegó esta pareja de origen marroquí al pueblo. Según su alcalde, Ovidio Ortín, «atravesaban la zona porque su GPS les habría enviado por un tramo más rápido», ha apuntado en declaraciones para Diario de Teruel.

Sucesivos robos durando 5 días

Aquel lunes de la pasada semana, estas dos personas “se metieron por una pista por la que se les había dicho que no fueran, porque está todo embarrado, y acabaron atascados con el coche. Se supo lo sucedido el martes por la noche cuando el hombre se presentó en una casa de turismo rural pidiendo ayuda”, ha señalado el edil que, como el resto de vecinos, aún se pregunta cómo consiguió cruzar esta misteriosa pareja de Francia a España sin problemas.

La pareja junto al alcalde, Ovidio Ortín, mientras trataban de sacar el vehículo del barro en el que había quedado atrapado, con ayuda de un agricultor (al fondo). / Ovidio Ortín (vía Diario de Teruel)

Después de tres horas de búsqueda, finalmente localizaron el coche y a la mujer dentro de una parcela de la que el vehículo no podía salir, por lo que el matrimonio fue hospedado en una casa de turismo rural. El mismo propietario de la vivienda turística, junto con algunos vecinos y el dueño del vehículo, trataron al día siguiente de sacarlo del lugar en el que quedó atrapado.

«Mientras tanto, la mujer accedió a las habitaciones de la casa rural en las que había alojados otros dos huéspedes, quitó los secadores que encontró y la ropa que localizó de los otros inquilinos, llegando a ponérsela encima”, ha asegurado el alcalde. La mujer fue pillada in fraganti y con la ropa sustraída puesta por los mismos huéspedes y la dueña del local, que le pidieron que devolviera todo lo que había robado.

El miércoles, con el coche aún atascado, la pareja fue expulsada del establecimiento rural y “se quedaron a dormir en el lavadero”, según ha indicado el alcalde, y a la noche siguiente, lo hicieron en el polideportivo. Allí volvieron a cometer un hurto en el interior de un coche que se encontraba aparcado en el recinto, del que extrajeron distintos enseres que tuvieron que devolver cuando fueron descubiertos por su propietario.

El alcalde alertó a la guardia civil

De forma paralela, el alcalde trataba de establecer comunicación con la guardia civil para que enviara una patrulla para rescatar el vehículo, sin embargo ha asegurado que desde el cuerpo de seguridad le informaron de que «era su obligación» sacar el coche de allí. El regidor ejulvino intentó en vano convencer a la guardia civil de que no era obligación municipal porque, entre otros motivos, habían acabado con el vehículo en el fango por no tener en cuenta las instrucciones de los vecinos. Pero “me dijeron lo contrario, que a las 10 de la mañana del sábado había que sacarlos de allí”, ha asegurado.

La pareja llegó a hacer una hoguera en el polideportivo con palés, según denunció Ortín, y “le pegaron fuego a una tabla grande que tenemos para las fiestas”. Horas después, la pareja logró convencer (nadie sabe cómo) a un labrador para que les ayudara a sacar el coche de la finca, con el resultado de que “también el vehículo del agricultor acabó atascado”.

El sábado por la mañana, el alcalde y varios vecinos “cogimos un tractor para sacar los dos vehículos, y en ese momento nos dimos cuenta de que al coche del agricultor estaba abierto, le habían quitado la batería y, además, cortado todos los cables”, ha enfatizado Ortín.

Fue entonces cuando el edil volvió a llamar a la guardia civil al ver «cómo el hombre simulaba con las manos como si nos ametrallara”. La pareja de guardias que llegó acabó cacheándoles y en el registro de los enseres personales de la pareja encontró dentro de una bolsa «dos televisores pequeños y tres o cuatro ordenadores portátiles”.

Por todo ello, la pareja fue finalmente detenida, según ha asegurado el alcalde, que se lamentó de lo sucedido durante toda la semana sin que se tomaran medidas antes pese a sus insistencias. “Lo único que pido es que la guardia civil o el juez ponga a esta pareja bien lejos de Ejulve, que los deje en la carretera nacional o los repatríe a Francia, porque hasta aquí, en pleno estado de alarma, no deberían haber llegado”, ha manifestado.

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