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Alerta máxima en Portugal por la muerte súbita de una mujer joven dos días después de vacunarse

El fallecimiento de una trabajadora sanitaria ha encendido todas las alarmas en Portugal. Se trata del primer fallecimiento que se produce en el país vecino de una persona días después de administrársele la vacuna de Pfizer contra el coronavirus. A pesar de que la trascendencia de este caso todavía está por determinar al faltar los datos que puedan sostener la relación causa-efecto entre la vacuna y la muerte, la alarma en Portugal ya ha sido encendida.

Por ahora solo se sabe que la víctima, de 41 años y que trabajaba como auxiliar en el Instituto Portugués de Oncología (IPO) de Oporto, recibió la vacuna el 30 de diciembre y falleció el 1 de enero “de forma súbita”, es decir, menos de 48 horas después.

Sin embargo, no han tardado en salir organismos a blanquear la situación. Por ejemplo, el IPO ha comentado a los medios de comunicación portugueses que en el momento de administrarle la vacuna del coronavirus, su trabajadora no experimentó ningún “efecto indeseable ni en el momento de la vacunación ni en el de los días siguientes”, a pesar de que murió dos días después.

Aunque lo que provocó realmente esta muerte todavía está por determinar, algo que el IPO espera que concrete la autopsia que se practicará en las próximas horas al cadáver, las dudas ya están sobre la mesa.

Redacción de euskalnews.com

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