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7 muertos y decenas de infectados por un brote originado tras vacunarse en una residencia de Toledo

Prácticamente todos los usuarios de la residencia de mayores ‘El Salvador’ de Lagartera (Toledo) -77 de 78- se han contagiado de COVID-19 este mes de enero, así como otros 12 trabajadores del propio centro en el que se inoculó la primera dosis de Pfizer el pasado 13 de enero. De los residentes afectados, han fallecido siete -todos ellos con patologías previas- y otros siete están hospitalizados en Talavera de la Reina, según ha adelantado eldiario.es (información que reproducimos en euskalnews.com).

Al brote detectado en esta residencia de Lagartera se suma también otro en la residencia de Las Ventas de San Julián en la que también se ha inyectado la primera dosis de la vacuna. En ella se han registrado 49 positivos entre sus usuarios -de los que hay 14 hospitalizados- y otros 10 entre sus trabajadores, según informan fuentes de la Consejería de Sanidad.

En total, entre las residencias de ambos municipios, próximos a Talavera de la Reina y ubicadas en la Campana de Oropesa, se contabilizan 148 contagios, 21 hospitalizados y 7 usuarios fallecidos.

Según explica a este medio el director de la residencia de Lagartera -gestionada por Mensajeros de la Paz-, Manuel Dinis, se prevé que la segunda dosis de la vacuna se suministre este miércoles 3 de febrero, mientras que el día 5 se volverá a realizar otra prueba PCR.

El director de ‘El Salvador’ explica que a los cinco días de haberse administrado la primera dosis de la vacuna comenzaron a detectarse los primeros síntomas en varios de los residentes, tales como dolor de cabeza o diarreas puntuales. «El médico nos comentó que podrían ser efectos de la vacuna pero cuando pasan los días y empieza a haber más sintomatología nos preocupa porque vemos que no es normal», indica Dinis.

En esos días comienzan también las primeras de las 12 bajas laborales que tienen actualmente. De todas ellas, se han cubierto «el 85% de las mismas», mientras que el resto del personal -21 trabajadores más- no tiene COVID, subraya el director de la residencia, que apunta que los trabajadores que se han contagiado evolucionan favorablemente y que antes de incorporarse a su puesto deberán presentar una PCR negativa.

Ante esta situación, el día 21 se procedió a confinar individualmente en sus habitaciones a todos los residentes, que fueron sometidos a una PCR tras haber comunicado la situación a la Gerencia de Talavera de la Reina. El día 25 los resultados mostraron que la COVID-19 había afectado a todos los residentes menos a uno. Estos resultados fueron comunicados a las familias de los usuarios que, según apunta la residencia, han mostrado su «total apoyo ante la situación actual que se vive en estos difíciles momentos».

Libres del virus chino en las dos primeras supuestas olas

Manuel Dinis relata que la residencia de Lagartera no sufrió las dos primera olas de la pandemia, en las que actuaron realizando test rápidos a todos los residentes de los centros gestionados por Mensajeros de la Paz -tras la propuesta de este gerente-, y creando una bolsa de empleo para poder subsanar las bajas laborales que pudieran producirse.

«Estoy muy orgulloso del trabajo que hemos hecho aunque claro que lamentamos muchísimo los fallecimientos», agrega Dinis, que lamenta «el machaque» que está sufriendo ahora esta residencia tras el brote que están sufriendo y que espera que pueda superar próximamente.

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