OPINIÓN POLÍTICA

¿Cuál será la herencia de la vacuna contra el coronavirus?

La opinión de Luisa Vicente, asesora jurídica y económica en materia socio laboral, empresarial y en RRHH; Colaboradora habitual de euskalnews.com Enlace al artículo en el blog de Luisa Vicente: https://www.luisavicente.com/2021/06/cual-sera-la-herencia-de-la-vacuna.html?m=1

¿CÚAL SERÁ LA HERENCIA DE LA VACUNA CONTRA EL CORONAVIRUS?

La vacuna contra el Covid-19 parece tener el principio que tenía la eugenesia hace siglos, y de manera especial la eugenesia que se practicaba  el siglo pasado. Están actuando  como si  las personas que no se vacunasen  pudieran  ser un lastre para el Estado. Hay países que incluso están regalando dinero en efectivo, coches y casas, entradas gratuitas a eventos y un sin fin de cosas. ¿ Cuándo hemos  visto que los Gobiernos hayan  hecho algo parecido ?  

Creo que no pasará mucho tiempo para que alguien diga: «Nos dimos cuenta de que la mayoría de la gente no sabía  lo que le estaban haciendo al inocularlos con la vacuna  hasta un tiempo después, pero ya era demasiado tarde».

Vacunarnos está implicando muchas cosas, una de ellas  ha sido desprotegernos como ciudadanos en un estado de derecho al  quitarnos derechos y libertades constitucionales. Pero aún es pronto para saber si esto será lo peor, o nos encontraremos con sorpresas aún peores. 

Cola en el hospital  Zendal de Madrid para vacunarse

Si la ciencia, las grandes farmacéuticas  y los grupos sanitarios, apoyan lo que podría ser una crisis de salud por los efectos secundarios que pudieran aparecer de aquí a un tiempo, el Estado será el primer culpable de lo que nos ocurra. 

Se ha visto claramente desde el principio el interés político por  vacunarnos en masa. Como ya conocemos del pie que calzan los políticos, debe ser una medida que les favorezca  de manera muy especial, o bien  pueda ser  un mandato a cumplir de manera  inexorable por parte de los de arriba. 

Nadie se ha molestado en  promover campañas y difundir  medidas para fortalecer nuestro sistema inmunitario o  establecer otras normas naturales para hacer frente al virus que fueran  menos invasivas que la vacuna, lo cual hace  sospechar. 

Si desde los años 70,  hasta los movimientos migratorios de millones de personas tenían  una intención, y  en muchos casos fueron  incluso  forzados, sería lógico preguntarse  qué intenciones debe haber detrás de una vacunación masiva. 

Cuando un gobierno promueve campañas de publicidad y los medios exhiben la desgracia de ser viejo, quiere decir que tenemos un gobierno incapaz de proteger a sus ciudadanos. Cuando permite jubilaciones de 450 euros y carece de voluntad para evitar el abandono,  la soledad, la discapacidad, se puede uno imaginar que considera la eutanasia una medida digna. 

Vacunarnos sin saber porqué y conociendo  que el coronavirus  tiene una letalidad más baja que la gripe, y que en menores la letalidad, o incluso el contagio es prácticamente nulo, y aún así pretenden vacunarlos, sería para tomar conciencia que detrás puede existir  una intención. Es algo que deberíamos cuestionar y averiguar, en lugar de confiar tanto en el gobierno. 

Los gobiernos y las Instituciones Internacionales carecen de fibra solidaria, lo han demostrado siempre y lo sabemos,  por lo tanto nunca entenderán que una sociedad es una cadena donde  naces, creces y finalmente te haces viejo y mueres.  Por esa ley natural, lo propio es que en una sociedad deben coexistir niños, adultos, y viejos. Lo que no pueden pretender es  imponer un modelo de sociedad donde solo existan personas físicamente perfectas, jóvenes, y drogados mentalmente  en el pseudo placer consumista para producir, trabajar, consentir, obedecer y acatar todo lo que ellos quieran  imponernos. 

No importa que los ciudadanos no tengan la oportunidad de ser ellos mismos, bastaría con que cumplieran su función como hacen las abejas en  un panal, ser una pieza más en la sociedad a la que pertenecen, y  colaborar aportando su granito de arena para el  beneficio común. 

Ya que la medicina no cura, y tampoco se espera que lo haga, al menos no pasemos por el aro de inyéctarnos todo lo que nos den sin saber que principios activos contiene y qué efectos adversos pueden aparecer de aquí a un tiempo. Ya que las farmacéuticas tampoco se hacen responsables de las vacunas que nos venden, al menos seamos nosotros los responsables  de no vacunarnos con algo que no tiene garantías. 

Llegado a este punto, creo que no debe preocuparnos que nos margínen y nos  llamen «negacionistas», al contrario debería hacernos  sentir  orgullosos. Nada ni nadie puede quitarnos el derecho a querer  vivir y a cuestionarnos muchas cosas ante la poca capacidad humanística que el gobierno ha demostrado en esta pandemia. Que perdieran la vida  casi 30.000 ancianos , según cifras oficiales, que seguro la cifra será más alta, es un delito contemplado en el derecho penal como homicidio involuntario al  negarles asistencia sanitaria. 

Seguro que la inmensa mayoría de estos ancianos no querían morir, aunque fueran mayores, y tuvieran enfermedades crónicas. Si a los médicos que firmaron los protocolos de la vergüenza, les importó un bledo si estás personas querían vivir o nó, es una obligación  proteger su vida de todo ser humano.   

Por insignificante e «inocuo» que parezca ponernos  está vacuna, (que nadie ha garantizado) lo mínimo que debemos hacer  es tomar  las precauciones necesarias, y más cuando hemos visto durante la pandemia,  una serie de irregularidades, conflicto de intereses, contratos a dedo en la compra de material sanitario, opacidad en los contratos de la compra de vacunas, silencio sanitario, etc, etc. 

LOS COMITÉS DE BIOÉTICA INTRAHOSPITALARIOS

Por último, es importante destapar cómo funcionan los Comités de Bioética Intrahospitalarios, precisamente  inspirados en la doctrina de la bioética anglosajona, tremendamente utilitarista. 

La función de estos Comités es conocer, evaluar y decidir los conflictos de índole moral a la que se pueden enfrentar los médicos en el desempeño de su trabajo. Esto significa decidir, interrumpir o no la prolongación de la vida, realizar un aborto, denegar la asistencia sanitaria, elegir a qué enfermo se le aplica un respirador, hacer una mutilación etc para luego poder neutralizar una mala praxis, aunque la hubiera.

Pues bien, estos Comités siempre dan argumentos en beneficio del personal médico antes que llegue el caso  a la justicia, si es que llega. El Comité es el que finalmente puede reclamar y argumentar que no existió responsabilidad médica ni hubo mala praxis.

¿Cómo podemos estar tranquilos sabiendo que actúan así, si sufrimos un percance con la vacuna?

Reflexionado sobre todo esto, sería una irresponsabilidad ceder a las  presiones que ya empiezan a haber en varios países, y también en el nuestro. Y esperad, porque las presiones en España  no han empezado aún. Mucho me temo que llegarán cuando se hayan vacunado  los últimos voluntarios. 

2 COMENTARIOS

  1. Desgraciada-mente la gran mayoría de la «población» está abducida por la gran campaña de lavado de cerebro que han creado los medios de desinformación masiva, y mucho me temo que esto va a durar un rato largo , pero tengo la esperanza de que todas las mentiras van a ir saliendo poco a poco, y que el tiempo de oscuridad que nos han metido se les está acabendo…
    Por supuesto hay que luchar como seres libres que somos y resistir a esta guerra criminal.

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