OPINIÓN REPORTAJES

«La mentira de la industria alimentaria» – Montse Pàmies

Escrito por Montse Pàmies Rueda, «Ketomonaa» en Instagram y «Dieta keto con Ketomonaa» en YouTube

Hace mucho tiempo que nos hemos dado cuenta de los innumerables engaños que la sociedad está sufriendo por parte de los gobernantes y las industrias.

La alimentación y lo que nos han vendido como un estilo de vida saludable, no iba a ser menos. Y este artículo quiero enfocarlo en el razonamiento, y no solamente en la evidencia científica que, por supuesto, también hay detrás.

La primera señal que encontramos de que nos han engañado y siguen haciéndolo con la alimentación, para que enfermemos, es la pirámide alimenticia actual.

Esta pirámide, surgió en la década de los 90, más concretamente en el año 1992, ¿y sabes quién es el responsable de la creación de esta pirámide? No, no fue ninguna asociación relacionada con la salud. Tampoco fue ningún médico o nutricionista especialista en la materia.

Los creadores de la pirámide alimenticia actual fue el Departamento de agricultura de los Estados Unidos de América. Por tanto, como no podía ser de otra manera, la base de la pirámide alimenticia son los cereales.

Seguramente, si la pirámide la hubieran hecho los de la asociación de ganaderos de Estados Unidos, la base serían las carnes y no tendríamos tanto problema, pero claro, ahí no habría tanto negocio.

Puede que pienses que los cereales son saludables, pero nada más lejos de la realidad.

Para empezar, nos venden los cereales como algo saludable y que, además, nos ayudarán a adelgazar o a mantener nuestro peso ideal.

Yo quiero preguntarte algo para que empecemos a razonar juntos durante este artículo. ¿Con que “alimentan” al ganado para que engorde? ¡Con cereales! Y si el ganado, que son mamíferos igual que nosotros, engorda con cereales, ¿Qué nos hace pensar que a nosotros nos hará adelgazar y estar sanos cuando además la obesidad trae consecuencias para nuestra salud?

En las últimas décadas, se han disparado exponencialmente los casos de cáncer, de diabetes, las enfermedades autoinmunes… y, por supuesto, todo está asociado con una incorrecta forma de alimentarnos.

En el gráfico que vemos a continuación vemos un crecimiento exponencial de algunos países muy desarrollados y que basamos nuestra alimentación el los cereales y carbohidratos refinados.

Desgraciadamente, solo podemos ver desde el año 1954 pero si pudiéramos remontarnos miles de años atrás, el pico sería abrumador.

La industria alimentaria, que va de la mano de la industria farmacéutica y de ahí el interés por alimentarnos así, se ha empeñado en que nuestra alimentación diaria se base en los carbohidratos.

Nos han vendido que los hidratos de carbono son necesarios y fundamentales para la creación de ATP (energía). Eso no es del todo cierto.

Sí, los carbohidratos se utilizan en nuestro organismo para aportar energía, lo que no te han contado, es que hay una fuente mayor, más eficiente y indiscutiblemente más saludable, de crear esa energía que necesitas día a día, las grasas.

Cuando consumimos carbohidratos, inevitablemente, creamos un pico (tóxico) de glucosa en sangre. Para poder regular y reducir ese pico de glucosa, tu páncreas segrega insulina. De esa forma, tu glucosa se regula y vuelve a niveles normales.

Al segregar insulina, una y otra vez, tu cuerpo se va volviendo tolerante a ella y cada vez necesita más cantidad de insulina para poder regular ese exceso de glucosa en sangre.

¿Adivinas que pasa cuando te vuelves tolerante a la insulina? Vas a necesitar un aporte extra del que tu cuerpo es capaz de generar. En pocas palabras, te vuelves diabético.

Por tanto, ya tenemos una enfermedad creada de manera crónica, sin que te des cuenta ni seas consciente de ello, y que va a aportar miles de millones de dólares a las farmacéuticas. Y además, de forma crónica también, ya que ningún médico va a ser capaz de decirte de que manera puedes revertir esa tolerancia a la insulina.

Cuando ya tenemos creada una diabetes, tenemos el primer paso completado para desarrollar un cáncer.

Seguro que, desgraciadamente, conocerás a mucha gente que ha pasado por un cáncer y, la mayoría de ellos, serían previamente diabéticos o eran prediabéticos y no lo sabían.

Las células cancerígenas, entre otras cosas, se alimentan de la glucosa, o del exceso de glucosa.

Una muestra que tenemos al alcance de nuestra mano para darnos cuenta, en seguida, de ello es una prueba que le hacen a los pacientes que padecen cáncer, el PET-TAC.

El PET-TAC es una prueba que consiste en obtener imágenes a través de la medicina nuclear, es decir, inyectando pequeñas cantidades de radiofármacos que consiguen evaluar las funciones de tejidos y órganos.

En esta prueba, junto a los radiofármacos, inyectan glucosa.

Hemos dicho que las células cancerígenas se alimentan de glucosa, tal y como vemos en la imagen anterior, por tanto, donde haya actividad e interacción con la glucosa administrada, estará el foco de las células cancerígenas.

Entonces, ¿no parece lógico, para evitar este tipo de enfermedades lo máximo posible e incluso ayudar a revertirlas, evitar en sangre esos picos de glucosa que ocasiona la ingesta de carbohidratos?

Según los médicos, formados por la industria alimentaria (y disculparme los médicos que me estéis leyendo, pero creo que es importante razonar, teniendo en cuenta la bioquímica, lo que nos enseñan esas industrias) los carbohidratos sí son necesarios, imprescindibles y básicos para nuestra salud y alimentación.

Cuando tenemos esos picos de glucosa en sangre, el cuerpo debe apresurarse a eliminarla de todas las formas posibles. Para eso, debe dejar de hacer otras funciones fundamentales de nuestro organismo como pueda ser la quema de grasa.

Hemos dicho que la grasa es la fuente que deberíamos usar para fabricar energía, pero no podemos usarla porque debemos quemar el exceso de glucosa en sangre. Aquí, señores, nace una de las enfermedades más extendidas del mundo, la obesidad.

La obesidad nos va a llevar a otras enfermedades. Un negocio redondo, ¿verdad?

De hecho, mucha gente se siente mal por estar obesa, pero NO es su culpa. Nos han educado y enseñado mal, adrede.

Y todo esto que hemos visto y sin siquiera mencionar aún los antinutrientes que los componen.

Es posible que sea la primera vez que lees esta palabra o que oyes hablar de antinutrientes, pero créeme cuando te digo que está perjudicando gravemente tu salud.

Los antinutrientes crean permeabilidad intestinal.

La permeabilidad intestinal, significa que las vellosidades de tu intestino, se han separado como si estiráramos una mosquitera. Hay una inflamación el los intestinos y eso provoca espacios entre estas vellosidades.

Las vellosidades tienen varias funciones, entre ellas la absorción de nutrientes en la digestión, que por supuesto se verá afectada. Por lo que por más que comas, no absorberás todos los nutrientes de la comida. ¿Cuánta gente no conoces con anemia crónica?

Por otro lado, otra de las funciones principales de las vellosidades, es hacer de pared y barrera física entre pequeños microorganismos e incluso micropartículas de comida y tu torrente sanguíneo. Por lo que, si esta barrera tiene “grietas” por los que puedan pasar estas sustancias, tu torrente sanguíneo se verá afectado y, a consecuencia tu estado de salud.

Tu cuerpo estará inflamado y desarrollando enfermedades.

Hay innumerables antinutrientes, pero solo voy a nombrar dos.

Uno de ellos, el más conocido, es el gluten. Todo el mundo es intolerante al gluten en mayor o menor medida. Y, todo el mundo que lo consume, sufre de esta permeabilidad intestinal ocasionado por él.

El gluten es altamente inflamatorio y muchas enfermedades están asociadas con su consumo.

Otro que quiero nombrar es el ácido fítico.

El ácido fítico, para que nos entendamos, actúa como un imán. Mientras la planta está sembrada, el ácido fítico le va a permitir absorber minerales de la tierra para poder nutrirse, además de servirle para protegerse de plagas, insectos y humedad.

Cuando la planta se consume, ese ácido fítico sigue activo pero ahora los nutrientes los absorbe de ti.

Por este motivo, hay anemias crónicas, entre otras carencias nutricionales, derivados de este y otros antinutrientes.

Cuando eliminamos los antinutrientes de nuestra alimentación, la anemia y otros problemas causados por la permeabilidad intestinal, como las alergias, problemas de piel, intolerancias alimentarias, autoinmunidad, etc., empiezan a revertirse.

Hablemos de las grasas.

Imaginemos que nuestro almacén de energía es un gran camión. Imaginemos que el depósito de la gasolina es el depósito del glucógeno (glucosa). Nuestro glucógeno solo puede almacenar 6-7gr de glucosa por kilo de peso, por lo que continuamente deberemos de reponer ese depósito, ya que se vacía enseguida. De ahí a que tengamos hambre cada 2-3 horas o sensación de ansiedad.

Ahora imaginemos que tenemos otro depósito de energía (las grasas) que son la inmensa carga del camión.

Supongamos que tenemos que hacer un gran viaje y queremos dar la vuelta a la Tierra con nuestro camión.

¿Tendría sentido usar solo el depósito de gasolina y parar a repostar cada muy poco, pudiendo usar el depósito gigante de la carga y no tener que parar a repostar hasta dentro de miles de kilómetros? No, no tendría sentido porque no es eficiente.

Pues eso es lo que hacemos con nuestro cuerpo. Usamos la fuente de energía alternativa (glucosa), la que deberíamos de usar para momentos que necesitamos un plus de energía como en un sprint, como fuente principal.

En nuestro organismo, podemos almacenar kilos y kilos de grasa, por lo que es otro indicador de que debería ser nuestra fuente principal de energía, sin embargo, no las usamos por culpa del alto consumo de carbohidratos. Y eso nos llevará a almacenar más grasas, por lo que es la pescadilla que se muerde la cola.

Cuando basamos nuestra alimentación en grasas saludables, y omitimos en un 95% el consumo de carbohidratos simples y al 100% los complejos, nuestro cuerpo cambia la fuente de energía secundaria por la principal, las grasas. A eso se le llama estar en cetosis.

Al descomponer las grasas, fabricamos cetonas. Las cetonas nos proporcionan el alimento que prefieren el 99% de nuestras neuronas. El otro 1%, también estará correctamente alimentado, ya que nuestro hígado, a través de la gluconeogénesis, fabrica la glucosa que necesita en cada momento. Por lo que, en este estilo de alimentación, se prueben prevenir enfermedades como el Alzheimer.

Las cetonas son un súper fuel para nuestro organismo, no solamente para las neuronas y eso se nota notablemente cuando estamos cetoadaptados, ya que tenemos mucha más energía y fuerza.

Hemos evolucionado durante los últimos 2,5 millones de años gracias a una alimentación cetogénica.

Y a lo mejor te estás preguntando, ¿Cómo lo sabes?

Escuchemos que nos dice la naturaleza:

  • Los bebés nacen en cetosis
  • La leche materna es cetogénica
  • Las mujeres embarazadas, coman lo que coman, en un punto del embarazo entran en cetosis
  • Comer alto en proteínas y grasas (caza y pesca) nos lleva a producir cetonas
  • El frío (en la última glaciación se forjaron nuestros últimos genes) forma cetonas
  • El deporte aumenta nuestros niveles de cetonas
  • Los mamíferos que comen lo que deben de comer y que no están alimentados por el ser humano, están en cetosis
  • Algunas tribus de África o los Esquimales, no conocían las enfermedades modernas (basaban su alimentación en la grasa y la proteína) hasta que se les forzó al consumo de carbohidratos a través de la agricultura

Y así podría seguir. Razonemos:

Si seguir el ciclo de la vida, la actividad física, los bebés, la leche materna, etc., es cetogénico (el estado metabólico natural para el ser humano), ¿Qué nos hace pensar que estar en cetosis y usar la fuente de grasas como combustible principal no es la opción más saludable para nosotros?

Por cierto, las grasas nunca te van a crear un pico de glucosa en sangre.

Esta es lo que sería, para una correcta nutrición sana y cetogénica, la pirámide keto perfecta.

Obviamente, cuando hablamos de las grasas, hablamos de las grasas saludables.

Para que tengas muchísima más información acerca de las grasas, te dejo AQUÍ este vídeo para no extenderme más.

Si quieres, puedes seguir mi trabajo en Instagram, me encontrarás con el nombre de Ketomonaa y será un placer que formes parte de nuestra pequeña gran familia, donde poco a poco os voy aportando más información y recetas, para haceros la vida más sencilla.

Quiero también aprovechar para recomendarte dos documentales, basados en la evidencia científica, muy reveladores que te van a aportar más información acerca de todo esto.

The magic pills y Cáncer y civilización

Fuente de imágenes:

1ª imagen: https://cutt.ly/yEjgpyJ

2ª imagen: https://cutt.ly/sEjxiJE

3ª imagen: https://cutt.ly/vEjxDzl

4ª imagen: https://cutt.ly/uEjk9Om

5ª imagen: Propia. http://www.ketomonaa.com

5 COMENTARIOS

  1. Gran resumen de lo que significa la cetosis y de todo el engaño de la industria. Y en los hospitales continúan dando para desayunar nesquick con galletas maría mientras que siguen asustando confundiendo a la población asimilando la cetosis a la cetoacidosis, cuando una cosa no tiene nada que ver con la otra.

  2. Poca verdura (hortaliza verde) y hortalizas en general veo en esa pirámide, que a pesar de contener estas,pocas grasas, proteínas y … carbohidratos, sí contienen la mayoría de las vitaminas, minerales y oligoelementos, además de fibra, antioxidantes e incluso compuestos con propiedades medicinales (alcaloides, terpenos…) que también son fundamentales para el cuerpo humano.

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