POLÍTICA

Políticos del PNV gastan miles de euros de dinero público en los restaurantes del Presidente del Athletic mientras acosan a la juventud

Tal y cómo adelanta El Mundo, anda la chavalería de Bilbao algo rebotada con el alcalde de la ciudad, Juan Mari Aburto (60), del Partido Nacionalista Vasco (PNV), hasta el punto de que le empiezan a caer motes peyorativos como «Aburro» y otros juegos de palabras más ofensivos con su apellido. El principal detonante es la política contra el ocio nocturno del Ayuntamiento y, por extensión, del gobierno vasco (también en manos del PNV),con motivo del Covid. Una tensión que llegó a su punto culminante la pasada semana, durante la no-celebración de las no-fiestas de la Semana Grande de Bilbao, la Aste Nagusia. Con un despliegue policial abrumador, la Ertzaintza y los agentes municipales se emplearon a fondo no sólo en impedir los botellones, sino también en disolver cualquier grupo humano que estuviese en la vía pública.

Todo ello, un mes más tarde de uno de los episodios más rocambolescos de la gestión de la pandemia. Después de que se retirase la obligatoriedad de la mascarilla en la calle, el lehendakari Iñigo Urkullu solicitó al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que permitiese que en el País Vasco volviese a ser preceptivo el uso de tapabocas en exteriores, así como el retorno del toque de queda. Sánchez dijo que no, por lo que el presidente vasco presentó un decreto que, entre otras cosas, hacía obligatorio el uso de mascarilla en playas y piscinas. Los tribunales vascos tumbaron la medida y Urkullu la transformó en un ruego a la ciudadanía, aunque sí que se limitó el horario de apertura de los establecimientos hasta la 1 de la madrugada, medida que todavía sigue vigente.

Así que los poderes del País Vasco, una de las áreas de España que sufrido mayor incidencia del coronavirus, han optado por señalar a quienes consideran responsables de las elevadas cifras. Así, la consejera de salud vasca, Gotzone Sagardui, acusó esta semana a los quienes participasen en botellones de insolidarios: «Existen determinados grupos de personas que no muestran un cumplimiento de las medidas preventivas. Esto denota una falta de solidaridad. El incumplimiento de las restricciones no sólo puede implicar su propio contagio, sino la expansión del virus».

De forma paralela, el medio ‘El Salto’ publicó hace unos días una información en la que señalaba que tres administraciones (Ayuntamiento de Bilbao, Diputación Foral de Vizcaya y Gobierno Vasco)han adjudicado al menos 37.308,20 euros en contratos y subvenciones a la empresa Baielizegi S.L. por servicios de restauración. Dicha empresa es propiedad de Aitor Elizegi (55), cocinero y presidente del Athletic Club de Bilbao desde 2018.

Elizegi, «niño bonito»de la restauración vizcaína, tiene tres establecimientos en Bilbao: Txocook, Bascook y Basquery. Los tres en la misma zona de la ciudad.

Según ‘El Salto’, los gastos se realizaron con cargo a los presupuestos públicos de las instituciones. En el caso del Consistorio bilbaíno, el desembolso correspondería a unos 15.000 euros, de los cuales la Alcaldía habría reflejado en el primer trimestre de 2021, en plena pandemia, unos gastos de 2.500 euros en comidas en los citados restaurantes. Consultadas por este suplemento, fuentes oficiales del Ayuntamiento han declinado hacer ninguna declaración sobre este asunto.

Ganador del Premio Euskadi Gastronomía al mejor restaurador en el año 2000, Elizegi sucedió al ex futbolista Josu Urrutia al frente de la institución futbolística bilbaína. Al poco de llegar a la presidencia nombró al ex madridista Rafael Alkorta director deportivo del club.

En cuanto a su ubicación política, Elizegi es afiliado del PNV, aunque el partido presidido por Andoni Ortuzar apoyó públicamente a su rival en las elecciones a la presidencia del Athletic Club de Bilbao, Alberto Uribe-Echevarria.

Durante su mandato, el Athletic ha perdido dos Copas del Rey consecutivas (ambas, durante este año, debido a los cambios en el calendario provocados por la pandemia):la primera contra la Real Sociedad y la segunda contra el F.C. Barcelona. Sin embargo, ha conseguido un título: el de la Supercopa, también en este 2021.

En cuanto a Aburto, llegó a la Alcaldía tras las elecciones municipales de 2015, gracias al apoyo de los concejales socialistas, que renovaron el pacto cuatro años después. Con anterioridad, el primer edil bilbaíno se había desempeñado como consejero de Empleo y Políticas Sociales del Gobierno Vasco entre 2012 y 2015.

Según los portales de transparencia, Aburto es el tercer alcalde que más cobra de España, con unos emolumentos anuales que rondan los 108.000 euros.

A pesar de condenar «enérgicamente» los incidentes relacionados con las medidas anti-fiestas, Aburto mandó esta semana una felicitación a sus conciudadanos: «Quiero dar las gracias y felicitar a bilbainos y bilbainas por atender las medidas sanitarias y no caer en actitudes incívicas e insolidarias», escribió en sus perfiles oficiales, al tiempo que manifestó su «reconocimiento a la labor profesional de la Policía Municipal y Ertzaintza por el eficaz dispositivo desplegado».

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