OPINIÓN POLÍTICA

«Sr. Urkullu, Sr. Otegi… y anormalidad» – Iulen Lizaso Aldalur

  • Escrito por Iulen Lizaso Aldalur, padre y abuelo, de Hernani
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Con fecha 25 de agosto pudieron leer en la prensa digital un escrito titulado: “Preguntas llave… y excesos”, donde, sino concernidos porque no les da la gana, si deberían haberse sentido aludidos… pero como si nada.

No es trago de mi gusto tener que dirigirme directamente a modo de carta abierta y en los términos en que me veo obligado a hacerlo, que como verán al final de la misma, como mínimo vamos a beber juntos este trago de mal gusto, pues vista la circunstancia en la que nos encontramos en este “mix” y lo que preveo nos puede llegar, me resulta imposible hacer que pase de mi este cáliz.

Deseo y pondré todo el empeño por mi parte, que tampoco pase de ustedes dos, ya que esta “misa” va para todos, por mucho que piensen que pueden esquivar el sacrificio en el ara popular. Durante año y medio, se han dado un día si y otro también a repicar mantras sociosanitarios psicoestratégicos en la prensa e insustancialidades de relleno ajenas a la gran tragedia humanitaria que pudiera estar por llegar. Sería el milagro esperado, que este escrito fuese un revulsivo de arranque, para que la desidiosa, acomodada y adormilada sociedad vasca, y acobardada clase médica y académica, les obligaran a ustedes ambos a entrar al oficio a ras de suelo y desde las alturas dejen de tocarnos las campanas…. por no decir otra cosa.

Está a punto de comenzar el curso escolar, y ya nos vienen anunciando que en base a demandas de personas expertas y responsables en el mundo académico y de la sanidad vasca, mascarilla en todo lugar, cuarentena familiar por PCR positivo, aulas de aislamiento y demás protocolos…. serán las equivalentes al anterior, con los añadidos del certificado vacunal y la psicosis que supone para los niños y algunos padres, el verse abocados, de manera justificada o no, a revivir las anormalidades del curso pasado, sin novedades que les alivien.

Está a punto de comenzar la temporada gripal, y ya nos vienen anunciando que en base a demandas de personas expertas y responsables en el mundo médico-académico y de la sanidad vasca que, las medidas de prevención sanitaria con nuestros mayores en cuanto a distancias sociosanitarias, serán las equivalentes a las exigidas e implantadas, cuando se desataron las primeras olas de contagios, tanto en residencias de ancianos para visitas de familiares como en los ambulatorios para asistencia presencial.

Olas de contagio. Un mantra mediático que no médico, que les permite seguir repicando mentiras en los medios de comunicación, en particular en los más dados a presentarnos diariamente perfiles gráficos con picos que se salen de la hoja y noticias de cabecera, más propias de prensa sensacionalista que de diarios serios, y todo por la anormalidad que supone que los políticos estén repicando como clase médica y esta última calle…. a pesar de lo que ve.

Callan y no cumplen: “Desde el punto de vista profesional, no se corresponden con la promesa de ejercitarse en valores humanos cuando asumieron el juramento hipocrático. Cabe recordarles que su única labor es atendernos de manera presencial, asesorarnos en los cuidados de la salud más que en cómo llevar las enfermedades, y hoy, informarnos de nuestros derechos y posibles efectos adversos de la vacuna. Nunca obligarnos pues, según la Constitución, la única autoridad que existe es la judicial y la policial y el resto de autoridades no son más que eufemismos coercitivos, en la misma línea de inducción psicológica, que cuando llaman a «inmunizar» en vez de a vacunar, cuando lo segundo es indudable y lo primero muy presuntuoso.

Las mejoras higiénico-sanitarias domiciliarias y de saneamiento urbano (agua corriente en casa y conducción de fecales) logradas con la II República consiguieron erradicar también el sarampión en un 99,9% y sin vacunas. Ese año murieron solo 19 personas en España; pero sorprendentemente, tras dos años vacunando masivamente, en 1983 y 1986 se dieron en vacunados, miles de rebrotes y de muertes ajenas al sarampión. Aun no siendo antivacunas ni negacionistas, ante la negativa por parte de la «autoridad sanitaria» a acudir a debates como el primero que se celebró en la Universidad de Eibar, el escepticismo creciente en las tesis oficiales, pide que sigamos donde estamos”.

Este texto entrecomillado, corresponde a un artículo de opinión de primeros de año, como alusión al Sr. Félix Zubia y Sra. Murga como hoy a la Sra. Sagardui, pues recibieron la invitación para intervenir como ponentes del segundo encuentro para debate a celebrar en la Universidad de Eibar; en principio aceptaron y hasta se hicieron carteles que lo anunciaban, luego, y sin dar más razones que problemas de agenda…. decidieron pasar de ese cáliz.

Así, Sr Urkullu recordando lo que permiten otras constituciones, como mínimo la irlandesa (lo comentaba en el artículo arriba mencionado), aun siendo ciudadano de base, siéntase obligado a responder a las siguientes cuestiones o en su defecto acepte debatir públicamente: 1) Si al total de fallecidos en la primera ola del invierno-primavera de 2.020, le restamos los fallecimientos de personas con dependencia reconocida y no, más los de enfermos con otras patologías que requerían asistencia presencial y fallecieron por desatención clínica y ambulatoria, ¿el número de muertos por Covid-19 en ese período era superior al de cualquier otro año dentro de los diez anteriores? 2) el colapso en UCIs y urgencias hospitalarias por síntomas asimilables a una gripe influenza exacerbada, y desasistencia en residencias de ancianos ¿fueron más consecuencia de falta de personal debido a recortes en Sanidad y al cierre de ambulatorios, que al exceso de personas infectadas por el SARS-Cov2?

Yo y cada vez más personas, con datos en la mano e intuiciones en el corazón, decimos no. Usted, al reiterarse en sus restricciones con ese afán de distinción, a favor de medidas extremas de prevención, de manera implícita….. dice sí.

Entretanto, el Sr Otegi, repicando y en misa… al no saber si va o si viene, guarda un sospechoso silencio, quizás debido a la anormalidad incentivadora que se está dando en todo este entramado político-económico disfrazado de sanitario, en el cual el señuelo de la PCR les ha servido de fetiche sanitario y comodín político para mantener en el tiempo la psicosis colectiva, hasta que llegara la vacuna a dosis vitalicia, tras la cual, la PCR y los picos de contagiados pasan a otros planos hasta su extinción, como iremos viendo de aquí a fin de año….hasta quizás la vacuna ante el nuevo fracaso como en 2011.

Hasta fin de año, su prioridad ya no será confinar a los positivos y rastrear a quienes han podido contagiar, sino la coerción para inyectar un medicamento demostradamente no inmunizante al SARS-Cov2, tras lo cual se vienen dando unos efectos adversos (se calcula que en España lo padecerían el 9% de los vacunados; 810.000 serían niños) infinitamente más graves a los conocidos por la inoculación de todas las vacunas desde 1.973, a excepción de la tragedia sufrida por la Talidomida, en mujeres que daban a luz niños malformados.

Nos invitan a inyectarnos un medicamento expedido sin receta médica, cuyos efectos adversos ya han superado con creces a todos aquellos que fueron retirados del mercado y expedidos con receta en la que constaba firma de un facultativo y el sello de una entidad o institución sanitaria, y aquí Osakidetza nos cita a través de SMS o llamadas telefónicas anónimas….otra anormalidad.

¿Es esto serio Sr. Urkullu? ¿quién se hace responsable de los efectos a medio plazo medio, con las pírricas garantías que ofrecen las empresas farmaceúticas después del reguero de víctimas que han ido dejando en el tercer mundo, entre muertos, paralíticos, esterilizados, nacimientos con malformaciones…y todo ello con total impunidad, incluso hoy en el primer mundo…como ya se ve.

En Israel, el 84% de la ocupación de UCIs es gente vacunada con dos dosis, pues solo los infartos han subido en la franja de edad de 20 a 29 años un 34,7%; de 30 a 39 años un 32,9% y de 40 a 49 años un 21,5%, respecto al año pasado. Todo esto ha sido denunciado por el disidente y prestigioso científico israelí, doctor Vladimir Zelenko, en su comparecencia ante la Corte Rabínica de Jerusalén el 5 de agosto de 2021, posterior a remitirlo al también lehendakari Netanyahu que parece ser el oriente sanitario del nuestro.

El doctor Peter McCollough, científico y profesor de la Universidad MN de Texas, durante años experto involucrado en pruebas de medicamentos en fase previa por razones de seguridad, muestra su honda preocupación por todo lo que hoy ve que se está descarrillando en el mundo; comenzando por la ciencia y su respuesta irregular, la literatura médica, poblaciones asentadas en el miedo, el aislamiento y la desesperación. Se declara gran experto tratando la Covid-19 y declara solemnemente que solo gente enferma con síntomas puede contagiar a otras personas, por lo cual, a personas asintomáticas, no se deberían hacer test ni para viajar, ni cuarentenas, pues les ocasiona una preocupación extra y posibilidad de enfermar. Test que nunca fueron aprobados por la FDA en asintomáticos y la OMS se ha reiterado en ello el 25 de julio…pero aquí siguen.

Sr. Urkullu, llámenos sensacionalistas, negacionistas, todo lo que quiera, pero si entendiera mejor lo que es civismo responsable, respondería de otra manera a sus ciudadanos incómodos; lo haría mirándonos a los ojos en un debate junto al altar de la inmolación y no a distancia desde el campanario mediático.

Si quiere que sus nietos vivan con los míos un futuro, que como mínimo, les permita ser ellos mismos, debe aflojar lazos con la trama, pues siempre fueron enemigos del pudor y la inocencia de nuestros niños, los dos puntales que los encumbran alegres en la ilusión por la vida. Así…. ¡no los toquen por favor!!!!

1 COMENTARIO

  1. En España, de sarampión, morían entre 2000 y 4000 personas durante la República. A partir del 84, con la excepción del 87, se pueden contar los muertos de sarampión con los dedos de la mano. ¿De dónde sacáis esas majaderías?

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