OPINIÓN

«Sobre la migración» – Manuel Díaz Ares

  • La opinión de Manuel Díaz Ares
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SOBRE LA MIGRACIÓN

«Bueno, vamos a ver, para mí hay dos soluciones que cada una a nivel personal puede adoptar, aparte de hablar y hablar. La primera es demostrar la generosidad y solidaridad con los migrantes acogiendo al menos a uno en su propia casa, donde come una persona pueden comer dos.

Segunda, y que está al alcance de TODOS, es tomar conciencia de por qué esas personas se juegan la vida escapando de sus países, renunciando a su tierra y a sus familiares y amigos. Esto ya es más complejo y requiere de una reflexión en profundidad. Podemos hablar de los intereses de los fabricantes de armas, quienes sobornan a gobernantes corruptos, tanto en los países en conflicto como en los occidentales que hacen el negocio. Curiosa contradicción que nuestro país les conceda una paga a los migrantes con un dinero manchado en la propia sangre de esos mismos migrantes.

¿Responsables? TODOS los que votan a los gobernantes corruptos mirando para otro lado. Pan y Circo, que no nos quiten el pan y que nos den mucho circo, léase fútbol y programas de descuartizamiento sentimental. Pero antes de las armas estuvo la invasión de las tierras de los migrantes por parte de los europeos. Expoliamos sus recursos, ultrajamos sus culturas, les impusimos la nuestra, decadente y castrante de libertad de pensamiento, esclavizamos a sus gentes convirtiéndolos en mera mercancía de intercambio. Después cuando se independizaron les impusimos gobiernos corruptos para seguir expoliando sus recursos y sus gentes. Les endeudamos por generaciones, les provocamos guerras por intereses ajenos a ellos mismos.

Las mejores tierras de esos países no están dedicadas a cultivos para su alimentación, están dedicados a cultivos para la exportación, para que puedan ingresar divisas con las cuales pagarnos la falsa deuda que les creamos. Cuando tomes un café o un chocolate, piensa de donde procede, no sea que estés colaborando en esa explotación y, consecuentemente con esa emigración forzosa. Cuando chatees con el móvil piensa que para que funcione necesita de unos minerales cuya obtención se hace mediante la explotación de niños.

Piensa, piensa, a ver si de una vez te das cuenta de que existes en un mundo global donde cada acto nuestro repercute en algún lugar muy alejado. Hay que atajar el problema de raíz, hay que devolver la soberanía de sus tierras a los pueblos expoliados para que puedan gestionar ellos mismos sus propios recursos y así no se vean obligados a escapar de la miseria, del hambre y de la muerte a la que nuestro egoísmo de europeos dominadores les ha llevado..

TODOS somos responsables de que mueran migrantes intentando escapar de eso. Así que TOMA CONCIENCIA y ACTÚA, aunque solo sea para mirar la procedencia de lo que te llevas a la boca».

4 COMENTARIOS

  1. No hay una sola verdad en todo el artículo. Primero, mezcla a todos los inmigrantes. Tenemos montones de inmigrantes de Europa y de Latinoamérica, pero el artículo sólo habla de la inmigración africana, generalizándolo a toda la inmigración.

    Dentro de la inmigración africana, la principal comunidad es de Marruecos. Ni occidente expolia a Marruecos, ni hay guerras, ni se les expropian los recursos y las tierras. Todo eso es mentira. Son mitos y tonterías que usa la izquierda progre occidental como excusa para abrir la puerta. La verdad es que vienen de Marruecos porque se ha corrido el cuento de que aquí pueden vivir de ayudas del gobierno sin pegar un palo al agua.

    En cuanto a la inmigración subsahariana, ni expoliamos sus recursos, ni ofendemos su cultura imponiendo la nuestra. La verdad es que África vivió un momentito de lucidez con el colonialismo, que levantó sociedades, construyó infraestructuras, llevó conceptos europeos de ley, orden, propiedad privada, educación, progreso. Cuando terminó la colonización y los occidentales se fueron, esos países cayeron en agujeros negros y se convirtieron en infiernos. El declive, la pobreza y la emigración son un producto de la descolonización, no de la colonización.

    Cuando tomas un café o consumes un producto de África, estás AYUDANDO a que sus economías crezcan. Cuando venden productos mineros que ellos no tienen capacidad de explotar, crece su PIB, crece su tecnología, crece su recaudación para pagar sus sistemas de salud. De la misma manera que cuando Inglaterra vino a Bilbao a explotar las minas de hierro no nos hundió en la miseria sino que nos trajo la revolución industrial, la tecnología, el capitalismo, y eso revolucionó la economía de nuestro país, y mejoró el nivel de vida, ya que antes de eso teníamos que emigrar a América por pura hambre.

    Sé que lo dices con buena intención, pero lo tienes justo al revés. Lo que necesita África es inversión internacional, empresas, comercio, exportación… Y lo que proponéis los progres, llevados de vuestros buenos sentimientos, es dejarles que se hundan en la edad de piedra.

    • Muchas gracias por tu comentario. Es tanto trabajo replicar a todo el artículo que me daba pereza hacerlo.

      No quiero insultar aunque me pregunto qué hace esto en EuskalNews.

      He tenido que dejar de leer donde se empieza a culpabilizar a la cultura occidental, por indigesto. No sé el autor, pero yo no soy heredero de ninguno de los supuestos crímenes o abusos que según el autor cometió la cultura occidental contra otras. Por esa regla de tres no hay una sola persona inocente viva porque todos tenemos antepasados que han hecho de todo a todos. Por otro lado no parece demasiado justo juzgar las acciones de antaño mediante los ojos de hoy. Las circunstancias y el pensamiento no son los mismos.

      Lo de «migrante» me suele dar patadas al estómago. No sé qué necesidad hay de que nadie promueva el uso de esa palabra cuando ya estábamos usando otras más específicas: inmigrante y emigrante. Me parece un insulto a la inteligencia pretender «desestigmatizar» promoviendo el uso de «migrante» sobre «inmigrante». Es una chuminada. Si estamos hablando de gente que entra al país tendremos que usar «inmigrante», sobre todo si todos sabemos que no nos referimos a los que se van del país; precisamente porque sabemos que nos referimos a los que vienen es que no hace falta jugar a dar rodeos y podemos decir las cosas claras y dejarnos de paños calientes y gilipolleces, que lo son.

      Los subsaharianos o negros serán muy buena gente, pero en general, si no tienen ningún antepasado cercano de otra raza, dan para lo que dan; en general, repito; siempre hay excepciones. No sé hasta qué punto los antiguos esclavizadores serían responsables de su explotación, en el sentido de que si los esclavos no tenían muchas luces tampoco se les puede hacer plenamente responsables de su incapacidad para defenderse, si bien el aprovechamiento de los explotadores no es más que consecuencia de las circunstancias de entonces, que eran las de la época del descubrimiento y la conquista, una de tantas donde la ley del más fuerte, lo natural, primaba. Aunque sí conviene recordar que los primeros negreros fueron los propios negros. Los occidentales descubrieron gente viviendo en la edad de piedra, se aprovecharon, contribuyeron, se fueron y sus sociedades cayeron naturalmente en el caos. Naturalmente. Quizás se podría responsabilizar a los anglos de no haberse comprometido de manera más activa con esos pueblos que explotaron y sociedades que transformaron, con sus políticas de apartheid que difícilmente sentaron buenas bases para la autogestión al diferenciar y alejar a esa parte de la sociedad de puestos de responsabilidad, pero en el caso de España en particular fue justo al revés.

      Ya me he cansado de escribir, termino brevemente: En mi país entra quien yo quiero, o en nuestro país entra quien nosotros queremos. A mí, el estado no me tiene que dar permiso si yo quiero traer a un amigo o una novia inmigrante, porque el estado no es mi puto canguro. Y si yo no quiero que se infeste el país de moros pues lo mismo. A título individual todos los españoles deberían tener el derecho directo de traer a quienes quieran a su patria, y que en segunda instancia ya se investigue y se pene si se demuestra un tráfico lucrado; y todos los españoles en conjunto deberían poder decidir libremente las condiciones para la entrada de ciudadanos de tal o cual país. No son conceptos opuestos. El primero versa sobre el derecho del nacional a traer inmigrantes y el segundo sobre el de los inmigrantes por su cuenta. Estoy muy quemado y muy cansado de todo este lavado de cerebro interminable de «buenismo y tolerancia porque sí» a costa de la infestación y degradación de nuestra propia cultura.

    • Totalmente de acuerdo con el primer comentario y con su respuesta, no así con el articulo muy políticamente correcto y contrario a las visiones alternativas (no siempre coincido con ellas) que se suelen leer por aquí.

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