EuskalNews – La actualidad sin censura

La actualidad sin censura

POLITICA

Indignación en el mundo del Surf gallego por las restricciones de la administración para practicar el deporte

¿Por qué gratis?

Es largo y dificil de explicar

Si desconfías, puedes leer. Si no, también.
Y, como es gratis, puedes probar… aprovecha.

No sé si me da mas asco o tristeza ver las cosas que somos capaces de hacer por dinero. Creo que muchas cosas deberían cambiar y no me parece que criticar sin aportar sea una solución ni vaya a provocar grandes avances, así que prefiero intentar hacer algo antes que insultar o quejarme sin más a través de las redes sociales.

Básicamente, no me gustan la corrupción ni los abusos, pienso que colaborar con ellos no es la forma de mejorar las cosas, así que prefiero trabajar gratis antes que seguir ¨ensuciando¨ todo (aún así, mucha gente desconfía al ver que es gratis, será que estamos demasiado acostumbrad@s a engañarnos y que nos engañen).

No entiendo (mejor dicho no comparto) que la gente lo vea como algo normal y haga la vista gorda o lo admita, pues esto al final lo que hace es darles fuerza para que sigan creciendo.

Cada uno ¨abusa¨ en función de sus posibilidades. Quien trabaja en un restaurante, o en una carnicería o en una pescadería te recomienda que compres eso que se le está estropeando. En los anuncios de coches te muestran la imagen de un modelo y el precio de otro (como si en una frutería pusiesen un cartel con el precio de las manzanas encima de las cerezas), en el supermercado ponen el precio de la segunda unidad más grande que el de la primera, etc.

Si tuviese que vender una tabla de surf a alguien que no entiende podría recomendarle la que a mí me interesa y no la que considere que mejor le irá a esa persona.

Sobran ejemplos, no hace falta ir a ¨los clásicos¨ (banca, vendedores de coches, compañía de la luz…). Creo que todos tenemos, en general, bastante que cambiar.

Los políticos son solo un reflejo de la sociedad que gobiernan. La principal causa de que ¨las cosas vayan bien o mal¨ no es el sistema político-económico sino la educación de la gente (creo que sobran políticos y faltan educación y educadores).

A menudo son gente sin preparación (la falta de honradez es incompatible con cualquier cargo político y es una cualidad que muy pocos tienen, y que quien alguna vez la tuvo la fue perdiendo para poder ascender en su carrera, la integridad y los principios pesan demasiado para poder avanzar en esos fangos), que desconoce la materia que regula, y no hay mecanismos REALES individuales de defensa para que quien sí entiende pueda decir “esto está mal” y lograr que se cambie.

Lo peor es que esas leyes, una vez que quedan instauradas, mucha gente ni siquiera se las cuestiona y ¨piensan¨ (suele ser gente que no piensa demasiado) que es para una mejor convivencia social cuando en realidad fueron hechas con otros fines (normalmente intereses económicos, proteger privilegios), aunque justificándose en el bienestar de la comunidad o aceptan el abuso porque ¨es normal¨, todos lo hacen, logrando así que el abuso y la corrupción se normalicen (sigan normalizados y aceptados, en vez de que la gente se escandalice ante ellos como se escandaliza ante cosas mucho menos dañinas).

El ¨sistema¨ falla, el ciudadano está desprotegido, tiene que obedecer normas que en muchas ocasiones son dictadas por gente que no está preparada, que ignora la materia y que se mueve por intereses particulares, y quien realmente entienda del tema no puede aportar o corregir dichas normas (en teoría sí, pero la realidad es muy diferente), y quien las dicta no va a reconocer sus errores. ¿Cuántas veces has visto a un político criticar y cuántas pedir perdón o rectificar? Más o menos un reflejo del resto de la sociedad, repartimos culpas con demasiada facilidad y nos cuesta mucho más buscar soluciones o pedir perdón.

En 2016 desde los despachos (Costas, Ayuntamientos de Miño, Oleiros…) y de forma mal coordinada entre ellos comenzaron a ¨no dejar trabajar¨ (poner trabas innecesarias) a las escuelas de surf. Empezaron a cobrar por usar las playas (en circunstancias de dudosa legalidad), a poner trabas a la seguridad (te la tenías que ¨jugar¨ y arriesgar, a veces metiendo a la gente en playas en que de no ser por esa regulación no lo harías, pues el número de playas que podías utilizar dependía de cuánto estuvieses dispuesto a pagar), incitaban al fraude (con las propias estimaciones económicas de la Demarcación de Costas de Galicia dejaban a los autónomos por debajo del Salario Mínimo Interprofesional antes de impuestos, tenías que operar sin los papeles en regla si querías trabajar todo el año), etc.

Además de desconocer la materia que regulaban (algo que en todos los despachos por los que pasé reconocieron, escudándose en que les asesoró la Federación Galega de Surf, que tenía su propia escuela y abusó todo lo que pudo, imponiendo sus condiciones como precios mínimos, obligación de que todas las escuelas le pagasen, incluir su logotipo en cualquier publicidad…) no dieron marcha atrás cuando vieron que, efectivamente, no era viable (todo esto después de que yo me hubiese cansado de llamar por teléfono, escribir, pasar por despachos… explicando la situación, antes de decidirme a cerrar mi escuela).

Así que me dio por esta extraña forma de protesta, poco habitual, hacia quienes tienen la autoridad para hacer todo esto y no dar marcha atrás (tienen mucho poder para hacer normas pero muy poca valía moral). Una protesta por lo asqueroso que se vuelven las cosas, porque, en el punto de la historia en el que estamos y con el progreso que tenemos, podríamos vivir genial, todos (y todas, y todes, y todxs…), pero en vez de eso parece que nos pisamos unos a otros con más ensañamiento que nunca.

Hay quien defiende que desde la legalidad se pueden cambiar las cosas. Creo que quien dice eso es porque nunca ha intentado cambiar nada.
Me parece que ¨esto¨ vale de ejemplo de que, a pesar de que todo se puede cambiar (las mujeres pueden votar, después de tantos de años sin poder hacerlo, la esclavitud ya no está permitida, etc.), la legalidad falla, y mucho, y la parte más desprotegida es el ciudadano, mientras el político o el legislador, que deberían de ser trabajadores al servicio del pueblo, abusan de la gente a la que deberían servir y están ¨blindados¨.

La ley poco tiene que ver con la justicia, y ante la ¨justicia¨ tiene más posibilidades reales de éxito quien pueda pagar el mejor abogado (creo que esa ¨justicia¨ no puede considerarse justa). Todos tenemos derecho a muchas cosas, a veces solo hace falta dinero para poder ejercer esos derechos.

Si tienes ganas de leer, creo que tienes información suficiente, al final de este apartado hay una lista de los ¨grandes éxitos¨ de los abusos sufridos en primera persona relacionados con esto del surf y el ¨canon por usar las playas¨ que entró en vigor en 2016, y en youtube (“namarea surfexperience”) algún vídeo que complementa esto (por si alguien dudase de que lo que pone aquí sea cierto).

Si quieres otra visión o punto de vista, puedes preguntar en Costas o en los ayuntamientos de Oleiros o Miño (siempre está bien contrastar la información, si es que tienen ganas de informar).

Ojalá la gente se concienciase, la administración pública y los trabajadores públicos están (o deberían estar) al servicio de los ciudadanos, para hacerles la vida más fácil, no para aprovecharse de ellos.

Igual que le pasa a una persona que sufre maltrato, los golpes no empiezan el primer día, sino que para llegar a ese punto hay un trabajo psicológico previo que lleva a la víctima a verse anulada e impotente. Somos una sociedad maltratada, que acepta los abusos y no ve forma de acabar con ellos.

Tanto es así que mucha gente acaba defendiendo a sus abusadores, sosteniendo como único ¨argumento¨ que otros lo hacen peor, que lo hace por el bien de la sociedad, que ese orden es mejor (y necesario), que si él no lo hace lo hará otro y aún será peor, que no se pueden cambiar las cosas, que siempre ha sido así, etc.

Parece que hacer normas se ha convertido en ¨deporte nacional¨, y mucha gente no solo no las cuestiona sino que las defiende sin saber de qué tratan.

Esa gente que acepta el robo (de corbata y guardando las formas), la corrupción y los abusos, solo lo tolera si quien le ¨chulea¨ es de su ¨equipo¨, del que es un fan (y no un votante crítico).

Hay un ejemplo que suelo poner, que me parece tan fuerte como gráfico:
Imagina que te dejan elegir entre varios pederastas para que cuiden a tus hijos. Unos más sádicos que otros, pero todos abusan. ¿A cual se los dejarías? Nadie pondría a sus hijos en manos de un pederasta, les parecería un escándalo (lo es).

Un profesor, por muy buen docente que sea, no puede ejercitar su labor si es pederasta, si le da por los abusos. Sin embargo, cuando esos abusos los trasladamos a los políticos, la gente no solo los elige, sino que LOS DEFIENDE, ¨argumentando¨ a menudo que los otros son peores (además, mucha gente no es capaz de ver cosas buenas en el rival ni cosas malas en su ídolo).”¿Pero tú has visto lo que hizo el otro?”.

Yo no dejaría a mis hijos en manos de ningún abusador y creo que quien lo hace es porque ya está enferm@ y lo ve normal e inevitable o se siente impotente e incapaz de cambiar la situación.

Yo no concibo los abusos políticos, me da igual el equipo en el que jueguen. No defiendo camisetas, no me pagan para ello y me niego a apoyar a quien abusa, aunque sea el ¨menos malo¨.

Y esta, a día de hoy, es la sociedad en la que vivo. Para unos es España, para otros Galicia, Coruña… La situación es muy parecida: un asco (ojo, que tiene también muchísimas cosas buenas, pero intento cambiar eso que está mal y que no me parece defendible).

Por eso me da por hacer estas cosas ¨raras¨. Mientras a otra gente le da por acumular ropa en el armario, preocupándose más por lo que le falta que por lo que tiene, o mientras dedicamos mucho tiempo a pagar muchas otras cosas ¨absurdas¨, unas impuestas, otras ¨voluntarias¨, para llenar vacíos, inseguridades, para sentir que formamos parte de un grupo, a mí me da por ir a la playa con la gente y enseñarle a surfear.

Gracias a (o por culpa de) la corrupción y los abusos vividos, de gente de la Demarcación de Costas de Galicia como Rafael Eimil Apenela o Juan Antonio Noguerol Gómez, de Marcos Veiga Rodríguez, del Ayuntamiento de Oleiros, del Ayuntamiento de Miño, etc.

Si quieres, aprovecha, es gratis. Surfearás desde el primer día (si traes el material adecuado y en tu casa eres capaz de levantarte, en la alfombra) y después te indicaré en qué playas las olas van bien para tu nivel (cada día varían las condiciones del mar).

Un ejemplo de abuso…

El 16 de julio de 2021 dos agentes (muy amables) de la Policía Local de Miño vienen a quitarme del agua, donde estaba con un@s niñ@s, enseñándoles a surfear (video en youtube), niñ@s que asustados, van a decirles a sus madres ¨que se llevan a a Fran¨.

Unos días después, uno de esos agentes me llama por teléfono para indicarme que me estaba saltando la ORDENANZA REGULADORA DO USO DAS PRAIAS DO CONCELLO DE MIÑO (BOP Coruña nº48, de 12 de marzo de 2021), en su artículo 23.2, dice que Sen prexuízo dos títulos que sexan exixibles por outras administracións publicas competentes, estarán suxeitas a previa autorización administrativa municipal as actividades de ensinanza e formación das modalidades deportiva de surf, bodyboard, longboard, paddle surf e similares, con independencia de sexan promovidas por persoas físicas ou xurídicas, con ou sen animo de lucro, e de que se perciba ou non un prezo pola prestación da actividade. Requirirán, asemade, previa autorización administrativa o aluguer ou cesión de elementos destinados a practica s de surf, windsurf, kitesurf, bodyboard, longboard, paddle surf ou similares.

Por si yo hubiese interpretado mal dicha norma, pregunté en el Ayuntamiento, y tanto ¨la encargada¨ de la misma, Emma González, como el Alcalde (Manuel Vázquez Faraldo) me corroboraron que si yo voy a ir a la playa de Miño, por ejemplo con mi sobrino, con un corcho ¨de los chinos¨ a enseñarle a hacer bodyboard, necesito un permiso específico del Ayuntamiento (video en youtube ).

Asimismo, también necesito una autorización del Ayuntamiento para prestarle mi tabla de surf a alguien (sin ninguna clase de pago a cambio).

Lo triste de todo esto es que el ciudadano está indefenso, hacer normas se ha convertido en ¨deporte nacional¨ y las hace, a menudo, gente que no está preparada, sobre materias que ya están reguladas y a menudo las regulan de forma contradictoria.

Ante esto, ya hace tiempo que he decidido cambiar las cosas, y mi forma es enseñar a la gente a surfear gratis, intentar hacer cosas, no solo quejarme en las redes sociales.

Porque cambian más el mundo tus acciones que tus opiniones, y todo se puede cambiar, pero desde el sofá de casa cuesta un poco más.

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Javier
Javier
3 meses

Me solidarizo contigo. El problema es que seguimos siendo vagos y no nos planteamos sustituir a los políticos desde las calles.

Stella
Stella
3 meses

“Dejad de prohibir tanto, que no me da tiempo a desobedecer todo…”
Me gusta tu actitud, deberíamos seguir tu ejemplo. Ánimo!!!!

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