OPINIÓN

«Tenías razón, perdona» – Fernando López-Mirones

TENÍAS RAZÓN, PERDONA

Son muchos los ex amigos, tantos los ex familiares, tantos los conocidos de años que nos dejaron de hablar e incluso que nos insultaron; algunos a la cara, como debe ser, pero otros por detrás.

Todavía ninguno de ellos ha tenido la honestidad de al menos decirme “Quizá tenías algo de razón Fernando”, ni siquiera eso.

Las vacunas no eran la solución, hay más muertos este año, muchos más contando los fallecimientos inesperados de gente incluso joven por repentinitis que no quieren reconocer oficialmente pero que cualquier médico o empleado de funeraria, seguros o tanatorio están viendo a diario.

Hemos acertado en todo, pero siguen sin querer ver los miles de muertos post inoculaciones a pesar de que van a un funeral cada quince días y todo son casualidades.

Pero es que hay que ser muy hombre o muy mujer para tener la gallardía de admitir que uno se equivocó, y más cuando llevan más de un año poniéndote a parir con todo el mundo sin haberte escuchado razonar ni una sola vez.

Y es que es una de las características más notables del tragacionista covidicio agresivo: desde el principio se niega a leer nada que vaya contra su Fe Covid.

Se llama cientifismo, y es sin duda alguna la nueva religión que los globalitarios quieren imponer en el mundo, el experto desconocido, el doctor comprado, el científico de brillante futuro financiado.

Fernando López-Mirones.

El covicreyente recibe todas las respuestas de sus gurús periodísticos y se las aprende para soltarlas si se encuentra con algún peligroso y poco solidario “negacionista antivacunas”.

Pero nunca son estudios científicos, ni datos buscados por ellos mismos, son en cambio sentencias, rezos aprendidos y repetidos como en algunas religiones.

San Mateo escribió “y orando no uséis vanas repeticiones como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos”.

Ahora mismo cada disidente ha leído tanto, se ha cuestionado tanto a sí mismo, se ha esforzado tanto por tener datos con los cuales discutir con criterio ante sus vacuñaos, que es un auténtico experto.

Recuerden que un grado universitario son cuatro años y con esto ya llevamos dos.

Las personas despiertas que han aprovechado el tiempo saben más de biología que la mayoría de los que les rodean.

Fernando López-Mirones.

En cambio el covicreyente no ha leído nada porque se considera del lado de “la ciencia”, no lo necesita, le da enorme satisfacción sentirse por primera vez en su vida un “científico” que sigue el “consenso”, se repite a sí mismo su mantra mágico: todos los expertos lo dicen – caso cerrado.

Entonces veinticuatro meses de estudio separan a un respiracionista de un tragacionista, esto no es baladí, hay maestrías que duran menos.

El despierto se siente acosado y cuestionado, por tanto se esfuerza mucho en documentarse para convencer y salvar a los mismos seres queridos que le desprecian.

Es un trabajo muy duro, por eso tantas veces caemos en el desánimo pasajero del cual en seguida nos saca el amor por la verdad y la esperanza férrea de que algún día nos dirán “tenias razón, perdona”.
Un aullido

5 COMENTARIOS

  1. Excelente !!!…..recibimos odio y desplantes de personas que queremos, todo por intentar que no se envenenen y que no les engañen. Ojala que lo de los placebos en alto porcentaje en los pinchazos sea cierto, sino…nos tocará sufrir….a todos.

  2. Estamos en un momento crucial y creo debemos tener los brazos mas abiertos que nunca. No se trata de echar en cara, si no de aceptar den el paso natural hacia nuestras posturas.
    No hay otra manera, creo yo, si queremos cortar las tendencias totalitarias que recordemos, aun no han cesado.

  3. Eso lo dirán cuándo les explote en la cara. Pero si no triunfamos no les explotará porque ya están cambiando el discurso poquito a poquito para que se quede en nada.

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