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POLITICA

Una asociación feminista se rebela ante una disparatada solicitud que pretende cambiar el nombre de la calle Catalina Erauso porque unas artistas afirman que era “trans”

Desde Gipuzkoa Feminista Elkartea, agrupación en la que trabajan “mujeres por la Coeducación y por la abolición de todas las violencias contra las mujeres y niñas”, nos han trasladado la denuncia que han dirigido “al ayuntamiento de Donostia-San Sebastián, de Hondarribia y sus respectivos alcaldes, en referencia a la reciente noticia de la solicitud de cambio del nombre de Catalina Erauso de nuestras calles”.

Resulta que las artistas Helena Cabello (París, 1963) y Ana Carceller (Madrid, 1964) remitieron, hace más o menos un mes, una carta al Ayuntamiento de Donostia en la que solicitan que estudie un cambio de denominación para la calle Catalina de Erauso, del barrio de Amara, por considerar que la también conocida como Monja Alférez fue una persona transexual y, al final de su vida, utilizó el nombre de Antonio.

Catalina de Erauso nació en Donostia a finales del siglo XVI en una familia acomodada y fue no solo monja sino, también, militar y escritora. A juicio de las artistas que presentaron este jueves la exposición Una voz para Erauso. Epílogo para un tiempo ‘trans’ en el centro Azkuna de Bilbao, el Ayuntamiento de Donostia debería utilizar para la calle de Amara el nombre de Catalina/Antonio de Erauso. Las artistas, así como el comisario de la exposición, Paul B. Preciado, manifiestan en su misiva al Consistorio que “cuando, finalmente, tras la aprobación papal y el permiso del rey para vestir de hombre, pudo elegir el nombre”, la también conocida como Monja Alférez optó por el de Antonio y así terminó su vida en México.

A nuestro juicio, la solicitud de cambio es un completo disparate. A juicio de Gipuzkoa Feminista Elkartea, también. De hecho, no sólo nos han informado a cerca de la solicitud, sino que también nos han adjuntado un escrito con los argumentos en los que apoyan su posicionamiento al respecto, “contrario totalmente a dicho cambio”. Primero en castellano y, posteriormente, en euskera:

¿Existe voluntad política para superar ese 7% de mujeres en nuestro callejero?

Las feministas llevamos décadas trabajando obcecadamente para la obtención de ciertos logros, con muchísima resistencia por parte de actitudes machistas demasiado extendidas en todos los campos, y no solo de la política. Nos preguntamos si nos es posible dar un paso decidido en la consecución del objetivo que tiene por objeto este Ayuntamiento como es una designación significativa de calles con nombre de mujeres destacadas.

Nos referimos a la carta recibida por el Ayuntamiento de Donostia demandando el cambio de nombre de la calle Catalina de Erauso por el de Antonio o Catalina Antonio.

¿Qué ocurre si miramos de cerca nuestras ciudades? Hay un número muy escaso de calles que llevan nombre de mujer. En Donostia, por ejemplo, sólo un 7%.

Difícilmente se entiende que para compensar el actual desequilibrio en la presencia de mujeres y la de hombres, en nuestro callejero, vayamos a superarlo eliminando a una referente de nuestras calles.

Para empezar hay que recordar que en el s. XVII no existía el concepto de “transexualidad” ni siquiera el de “sexo” como hoy lo entendemos. A principios del siglo XIX el término sexo empezó a ser usado para referirse a las relaciones físicas entre los sexos –tener relaciones sexuales- Hasta entonces, el significado de sexo era entendido exclusivamente como el dimorfismo hombre/mujer. Si Catalina tuvo relaciones con mujeres como confesó, cabe pensar que sentía atracción hacia las mujeres y esto no supone un problema con el sexo, sino con la libre elección de las relaciones sexuales.

No existía la libertad individual, ni esa libertad, ni ninguna otra existía para las mujeres. No existía ni el sexo entendido como relación entre personas ni la libertad individual para tomar decisiones como la de transicionar al sexo opuesto. Catalina se enfundó en ropa de hombre y emprendió una vida que era reservada solo a los hombres. A ellas se las confinaba al espacio privado, con cuatro años la metieron a un convento, ya que las mujeres tenían totalmente prohibida la actividad en el espacio público. Eran ellos los que ejercían todas las actividades fuera.

Catalina estando en las Indias fue mortalmente herida, y por salvarse de la justicia que le perseguía, y buscando refugio, se entregó al Obispo, al cual “confesó su vida” y como era doncella, vuelve a España, y pide al rey remuneración por sus servicios durante 20 años en Indias, nombrándola éste alférez, y, llamándola “el alférez Doña Catalina de Erauso” y “el mismo nombre traía en los despachos de Roma” -dándole permiso para andar como varón en hábito militar- En Roma se dirige al Papa Urbano VIII “le referí en breve, y lo mejor que supe mi vida y correrías, mi sexo y virginidad” en respuesta, el Papa “le concedió licencia para proseguir su vida en hábito de hombre”. (Referencias de su autobiografía)

Vivió como varón, pasó a vivir el género propio del sexo dominante, el que contenía todas las expectativas para desarrollarse aunque fuera como maleante, algo que era imposible en el género impuesto al sexo mujer, sin ninguna expectativa más que la reproductora y servidora de los demás.

Tenemos una larga lista de mujeres que estudiaron, investigaron, viajaron o fueron escritoras, pintoras, artistas, etc. Y muchas de ellas tuvieron que hacerlo disfrazadas de hombre de todas las épocas hasta nuestros días. Algunas de ellas como:

Jeanne Baret, botánica francesa, la primera mujer en dar la vuelta al mundo entre los años 1767 y 1776, cuando la oceanografía no existía como ciencia, y lo hizo disfrazada de hombre. Concepción Arenal (1820-1893). Nuestra gran escritora, intelectual y periodista del siglo XX tuvo que ponerse pantalones y esconder el pelo para colarse en algunas clases de Derecho de la universidad. Aun así le fue imposible cursar la carrera, ni hacer exámenes, ni alcanzó ningún título, pues en este momento histórico las aulas universitarias estaban reservadas exclusivamente para los hombres.

  • Jane Dieulafoy (1851-1916). Exploradora, escritora, arqueóloga. Lo consiguió vistiéndose de hombre. Y de esta guisa todas las que siguen.
  • Aleen Cust (1868-1937) primera médico veterinaria de Reino Unido.
  • Sophie Germain (1776-1831) matemática parisina

Otro aspecto que no se puede pasar por alto es, la última tendencia de convertir en figuras trans a mujeres que a lo largo de la Historia han sido nuestras referentes.

Referentes como Juana de Arco, Elena de Céspedes o la reina egipcia Hatshepsut aparecen con la connivencia de todos, convertidas en personas trans, sin el análisis feminista imprescindible, sin el mínimo rigor objetivo que supone la ciencia y la historia. Además, lo hacen entrando en nuestro espacio de mujeres sin ni siquiera una consulta a las expertas que con perspectiva feminista llevan décadas dedicadas al estudio de la Historia, la Arqueología, la Antropología y otras ciencias, que lo que vienen a destacar es la falta de rigor en la Historia, y la necesidad de corregir dicha falta. La Historia contada hasta hoy es una Historia androcéntrica por lo que hay que revisarla desde el principio. “Esta Historia que aporta el feminismo no concluye con una historia feminista sino con la Historia sin más, porque nos faltan casi todas”.

Por todo esto, decir que Catalina era trans es borrar la historia de las mujeres y la historia de las lesbianas.

Gipuzkoa Feminista Elkartea

Ba al dago borondate politikorik gure kale-izendegian emakumeen % 7 hori gainditzeko?

Hamarkadak daramatzagu feministok lorpen batzuk lortzeko lanean, arlo guztietan zabalduegiak diren jarrera matxisten erresistentzia handiarekin, eta ez bakarrik politikarekin. Gure buruari galdetzen diogu ea posible zaigun urrats sendo bat ematea udal honen helburua lortzeko, hala nola emakume nabarmenen izena duten kaleen izendapen esanguratsu bat.

Donostiako Udalak Catalina de Erauso kalearen izena Antonio edo Catalina Antonio kalearen ordez aldatzeko eskatuz jasotako gutunaz ari gara.Zer gertatzen da gure hiriei hurbiletik begiratzen badiegu? Kale gutxi batzuek emakumeen izena dutela. Donostian, adibidez, % 7 baino ez.

Nekez uler daiteke gure kale-izendegian emakumeen eta gizonen presentziaren egungo desoreka konpentsatzeko, gure kaleetako erreferente bat desagerraraziz gainditzea.

Hasteko, gogoratu behar da XVII. mendean ez zegoela transexualitatearen kontzepturik, ezta sexuarena ere, gaur egun ulertzen dugun bezala. XIX. mendearen hasieran sexu terminoa sexuen arteko harreman fisikoei erreferentzia egiteko erabiltzen hasi zen – Sexu-harremanak izatea-.

Ordura arte, sexuaren esanahia gizon/emakume dimorfismotzat baino ez zen ulertzen. Catalinak aitortu zuen bezala, emakumeekin harremanak izan bazituen, pentsa daiteke emakumeak gustatzen zitzaizkiola eta horrek ez dakar sexuarekin arazorik, sexu-harremanak askatasunez aukeratzearekin baizik.

Ez zegoen askatasun indibidualik, ez askatasun hori, ez besterik emakumeentzat. Ez zegoen pertsonen arteko harreman gisa ulertutako sexurik, ez eta beste sexura igarotzeko erabakiak hartzeko askatasun indibidualik ere. Catalina gizon-arropaz jantzi zen eta gizonentzat bakarrik zen bizitza bati ekin zion. Emakumeak espazio pribatura mugatzen zituzten, eta lau urterekin komentura sartu zuten, emakumeek erabat debekatuta baitzuten espazio publikoan jardutea. Gizonek ziren kanpoan jarduera guztiak egiten zituztenak.

Catalina, Indietan zegoela hilzorian, atzetik zuen justiziatik salbatzeagatik, Gotzainari eman zion bere burua babes bila, bere bizitza eta dontzeila zela aitortuz. Espainiara itzuli eta Indietan 20 urtez egindako zerbitzuengatik ordainsaria eskatu zion erregeari, alferez izendatuz eta, alferez Catalina Erauso anderea bezela aurkeztuz. Izen bera zekarren Erromako bulegoetan, eta baimena ematen zion gizon gisa ibiltzeko jantzi militarrekin. Erroman Urbano VIII. Aita Santuarengana zuzenduz dio: ” Labur esan nion, eta dakidan hoberen nire bizitza eta ibiliak, nire sexua eta birjintasuna ” Horri erantzunez, aita santuak baimena eman zion bere bizitza gizonaren moduan jarraitzeko”. (Bere autobiografiaren erreferentziak)

Gizon gisa bizi izan zen. Sexu nagusiaren berezko generoa bizitzera pasa zen, garatzeko itxaropen guztiak zituena, nahiz eta gaizkile gisa izan. Hori ezinezkoa zen emakume sexuari ezarritako generoan, besteen ugaltze- eta zerbitzari izateko itxaropena besterik ez zuena.

Ikasi, ikertu, bidaiatu edo idazleak, margolariak eta artistak izan ziren emakumeen zerrenda luzea dugu, eta horietako askok gizonez mozorrotuta egin behar izan zuten garai guztietan gaur egun arte.

Gipuzkoa Feminista Elkartea

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