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El Vaticano afirma en una declaración aberrante que las «vacunas hechas con fetos abortados» son «moralmente aceptables»

Según ha adelantado César Munera en el medio digital BLes (noticia reproducida en euskalnews.com), en una nueva pero no menos polémica declaración, el Vaticano ha autorizado a los católicos para que hagan uso de vacunas contra el virus del PCCh (Partido Comunista chino) o COVID-19, producidas con líneas celulares derivadas de fetos abortados en 1.960.

En una nota firmada por el prefecto Cardenal Luis Ladaria, así como por el secretario, el Arzobispo Giacomo Morandi, miembros de la Congregación para la Doctrina de la Fe (CDF), el Vaticano justificó el uso de vacunas elaboradas con fetos en medio de la pandemia.

“Todas las vacunas reconocidas como seguras y efectivas pueden ser utilizadas con el conocimiento cierto de que el uso de tales vacunas no constituye una cooperación formal con el aborto del cual las células utilizadas en la producción de las vacunas derivan”, indica el documento.

Según el documento que fue firmado por el mismo Papa Francisco el 17 de diciembre, “es moralmente aceptable recibir vacunas Covid-19 que han utilizado líneas celulares de fetos abortados en su proceso de investigación y producción”, informó Vatican News.

La Congregación para la Doctrina de la Fe no detalla nada relacionado con la seguridad o la eficacia de las vacunas y asegura que no es su intención juzgar esos aspectos, señalando que es responsabilidad de los investigadores biomédicos y las agencias farmacéuticas.

Sin embargo afirma que si es de su interés debatir sobre los aspectos morales de “recibir vacunas desarrolladas utilizando líneas celulares de tejido obtenido de dos fetos”, respaldando tal postura con una Instrucción aprobada por el Papa Benedicto XVI que alude a la subjetividad que puede tener la decisión de aplicarse tal vacuna.

Citando el Documento conocido como ‘Dignitas Personae’ del 2008, argumentan que es moralmente aceptable recibir tal tipo de vacuna amparado por el hecho de que aún no existen parámetros para determinar qué tipo de vacunas del virus PCCh son éticamente reprochables.

De acuerdo a lo recogido por RT, al señalar el latente peligro que existe en una “propagación incontenible de un agente patológico grave”, la CDF destacó que la vacunación no es una obligación de carácter moral y debe ser voluntaria.

No obstante, la CDF aun así presiona para acceder a la vacunación. “En ausencia de otros medios para detener o incluso prevenir la epidemia, el bien común puede recomendar la vacunación, especialmente para proteger a los más débiles y expuestos”, explica el comunicado.

Del mismo modo, persuade a que las personas, incluso quienes por voluntad propia no deseen vacunarse, sean objeto de vacunación indicando lo siguiente: 

“Aquellos que por razones de conciencia rechazan las vacunas producidas con líneas celulares de fetos abortados, sin embargo, deben ‘hacer todo lo posible para evitar, por otros medios profilácticos y comportamientos adecuados, convertirse en vehículos de transmisión del agente infeccioso”.

De mismo modo el comunicado indica que tanto la industria farmacéutica como los gobiernos deben garantizar que las vacunas eficaces y éticamente aceptables sean accesibles para los países más pobres.

“La falta de acceso a las vacunas, de lo contrario, se convertiría en un signo más de discriminación e injusticia que condena a los países pobres a seguir viviendo en la pobreza sanitaria, económica y social”, señala el informe de Vatican News.

El Papa Francisco, instó a los jefes de estado a “garantizar el acceso a las vacunas Covid-19 y a las tecnologías esenciales necesarias para cuidar a los enfermos, los pobres y los más vulnerables”.

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