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OPINION POLITICA

Informe sobre la Agenda 2030: Propuesta general de actuación – Jon Ander Etxebarria

  • Escrito por Jon Ander Etxebarria, ex Decano del Colegio de Biólogos de Euskadi
  • Enlace a su blog: El Dato Mata el Relato

Informe sobre la agenda 2030: Propuesta general de actuación

Con la agenda 2030 y el cambio climático, la izquierda y el ecologismo han vuelto a comprar, al igual que lo acontecido durante la pandemia, el discurso neoliberal diseñado por el poder económico.

Lo primero que hay que decir es que la Agenda 2030 es un proyecto diseñado por el globalismo neoliberal y por lo tanto, no se entiende que este proyecto sea comprado por todo el espectro político de izquierda estatal e independentista, el ecologismo y el feminismo.

Con la agenda 2030 y el cambio climático, la izquierda y el ecologismo cercano a la izquierda y en el caso de Euskadi, en el entorno de la izquierda independentista, han vuelto a comprar, al igual que lo acontecido durante la pandemia, el discurso neoliberal diseñado por el poder económico, mediante eslóganes medioambientalistas, de sostenibilidad, de igualdad de género, etc., que en el fondo tienen un fin concreto dirigido a llevar adelante cambios en distintas facetas de nuestra vida, en un sentido acorde con el globalismo neoliberal imperante en los poderes fácticos que nos gobiernan.

Como, por ejemplo, se establecerá, a causa de la crisis energética actual, el considerar como energías verdes, a energías renovables como la eólica, pero estableciendo un menor control en el cumplimiento de los estudios ambientales requeridos. También, el considerar como energías rentables como la extracción de gas, fracking, llegándose a ser valoradas como energía verde, o bien considerar a la energía nuclear como energía verde, sin resolver, al menos, cómo se va a llevar a cabo el tratamiento de los residuos, elemento que carece de todo calificativo como renovable.

Igualmente, se llevará a cabo una elevación de la producción de alimentos transgénicos; es decir, todo lo contrario a lo defendido por la izquierda y el ecologismo hasta el momento actual.

Igualmente, nos establecerán en otros sectores el que los criterios de transformación estarán basados en la sostenibilidad, cuando la verdadera realidad es que su objetivo final no tiene nada que ver con sostenibilidad y sí con protegerse de cualquier cambio socio-económico que pudiera poner en entredicho las premisas neoliberales del mundo actual.

El supuesto progresismo, con el virus pandémico neuronal inoculado, está haciendo, con esta agenda 2030, no solo dejación sino estrategia política propia, no dándose cuenta (o no queriendo darse cuenta) que la estrategia de esta agenda 2030 es la de ir creando y utilizando una gran crisis económica y energética, en este caso, mediante la guerra Rusia-Ucrania donde solo interviene energéticamente en el gas, entonces ¿cuál es la razón para teniendo la dependencia que se tiene hoy en día del petróleo, se haya disparado la inflación y los combustibles?

Una de las razones puede estar en la necesidad de empobrecer a la población, sin ahogarla totalmente, de forma que sea necesario el subvencionismo para la subsistencia de una gran mayoría de la población, lo cual no deja de ser una transformación del voto libre en voto cautivo. De manera que el poder neoliberal consiga que, ante este reto de subsistir, a cambio se acepten todas las premisas que ese poder neoliberal establezca, que en situación anterior no se hubiese estado dispuesto a aceptar ni por la propia sociedad ni por los partidos del espectro, llamémosle, supuestamente progresista.

En esta pandemia se ha utilizado una mezcla de salud pública y de tema medioambiental con el fin, por una parte, de laminar a la población con el verdadero virus pandémico (el virus neuronal del miedo), y por otra, de que el progresismo y la izquierda compren el discurso demagógico de la sostenibilidad, la ecología, la conservación medioambiental y el feminismo, elementos propios de ese ecologismo y de la propia izquierda.

Pero Sres. de la izquierda, del ecologismo, del feminismo, etc., ¿quién ha proyectado y diseñado esta agenda 2030?, ¿quiénes son los ideólogos de la misma? Supongo que tendrían que saber la respuesta, y si no lo saben es porque la compra del discurso de dicha agenda es de tal calibre que les ha hecho caer en una ceguera absoluta. Con toda probabilidad, la causa ha sido el contagio que han tenido con el virus neuronal expandido por el globalismo neoliberal, que ya dije (desde hace tiempo) iba a ser un virus que se cargaría al progresismo y a la izquierda tanto estatal como soberanista, y que estaba dejando el campo libre al albur de la demagogia de la ultraderecha, como ya lo estamos viendo en Europa, opción política, que aunque nos quieran dar a entender lo contrario, sí que está alineada con ese poder neoliberal globalista, siendo sus medios, como se puede comprobar a lo largo de la historia, de un total sesgo antidemocrático.

¿Necesitaba el poder neoliberal seducir a la izquierda y al ecologismo para que se pusiera a defender esta agenda 2030? La respuesta es SÍ. Primero, dejando de lado las reivindicaciones socioeconómicas por un supuesto virus mortal, y segundo, defendiendo a ultranza una agenda 2030 supuestamente ecológica y progresista pero que la realidad es que está diseñada por y para el poder económico neoliberal.

Está claro que son los poderes económicos quiénes han diseñado esta estrategia teñida de arco iris pero, como todos sabemos, la resultante de la combinación de sus colores es el color negro, verdadero color de la agenda 2030.

El discurso, que ya nos ha venido y se recrudecerá en el futuro, tanto desde el punto de vista sanitario, de salud, laboral y medioambiental, es de un intervencionismo puro en la libertad del individuo y, en definitiva, del colectivo social, utilizando el miedo a la enfermedad y a la muerte con supuestos virus cuyo origen lo adjudicarán a las zoonosis generadas por culpa del cambio climático y del deterioro medioambiental.

Se juega, de esta manera, con algo que es patrimonio de la humanidad como si fuese propiedad de ese poder neoliberal pero transmitiendo a la población (del mismo modo que con la pandemia) que pudieran ser necesarias restricciones por el bien común, y que es necesario un cambio de paradigma en las relaciones socio-económicas, donde se potenciará la figura del subvencionismo frente a la compensación retributiva por trabajo realizado.

En resumen, el neoliberalismo lo que hace es transformar una gran crisis capitalista como la actual y dar un paso más, con un capitalismo de élite, mientras que al resto de la población la convierten en los nuevos esclavos de la sociedad contemporánea. Además de laminar su capacidad de protesta y revueltas al haber engullido a la parte ideológica de la sociedad, que podría haber avalado el elemento esencial reivindicativo de la sociedad, se ha conseguido que este progresismo se haya comido el caramelito envuelto con papel de todos los colores, donde parece que la apuesta es progresista, ecologista, feminista, cuando la realidad es que la propuesta (como resultaría de esa conjunción de colores del envoltorio del caramelo) nos llevaría a que este caramelo que degustamos es un caramelo de color negro, que nos conducirá a una sociedad más esclavizada en un sentido diferente a lo que en la historia ha representado la esclavitud. Pasaríamos a una esclavitud que mediante la revolución tecnológica, nos llevaría a la esclavitud dependiente de las dádivas de ese poder neoliberal.

La propuesta sobre la Agenda 2030, en mi opinión, no es contraponer a lo que se propone con lo que se cree que va a ser el resultado, sino el establecer un diseño de lo propuesto en los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) enfocado hacia el beneficio de la sociedad y no hacia el beneficio del poder global neoliberal, que es como ellos lo tienen establecido en su diseño.

A continuación explico mi opinión respecto a los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS): 

  1. Erradicar la pobreza en todas sus formas y para todos.

Se debería basar en empoderar a la sociedad apoyando cualquier atisbo de creatividad, donde lo que impere sea el desarrollo de las personas, de manera que se posibilite el cubrir las necesidades básicas, que comprenden más que la mera subsistencia ya que el ser humano se nutre de algo más que lo puramente material. Y no llevar la estrategia de adocenar a la población mediante la dotación de un subvencionismo que le permita vivir sin dispendios, pero que, a cambio, será un buen método de los poderes para tener el voto cautivo e ir transformando la sociedad, de manera que la felicidad sea el poder subsistir sin más, eso sí, teniendo siempre presente el agradecimiento a quien le permite subsistir.

  1. Poner fin al hambre, lograr la seguridad alimentaria y la mejora de la nutrición y promover la agricultura sostenible.

Establecer una seguridad alimentaria basada más en los localismos que en el globalismo, donde el entendimiento del intercambio funcione más por permeabilidad que por el materialismo crematístico propio de este globalismo neoliberal donde, como se ha visto en este momento, nos ha llevado a una crisis alimentaria donde se llevan años imponiendo cuotas agrícolas, ganaderas y pesqueras que no han servido nada más que para el enriquecimiento de las multinacionales y el empobrecimiento de la agricultura, ganadería y pesquería local.

  1. Garantizar una vida sana y promover el bienestar para todos en todas las edades.

Durante esta pandemia hemos visto con claridad que esta objetivo lo han llevado por derroteros totalmente contrarios al epígrafe establecido, como ha sido el nivel de intervencionismo en la salud de las personas, que ha llegado a ser de tal nivel que, al final, el bienestar y la vida sana han sido y son utilizadas como una forma de coartar nuestra libertad, ya que la solución siempre la establecen en el ciudadano y no en la Administración.

  1. Garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida. 

El nivel educativo debe experimentar un cambio esencial. La educación inclusiva se debe basar (y más hoy en día) en el fomento del espíritu crítico y el debate de conocimientos e ideas, en vez del sistema actual de la evaluación basados, principalmente, en procesos memorísticos, cuando a esos conocimientos se tiene fácil acceso a través de internet, mientras que el espíritu crítico no tiene ese fácil acceso; y es aquí donde los enseñantes tienen que cambiar totalmente su ideario profesional de la enseñanza. Una sociedad a la que se le enseña a ser crítica y a tener el debate como herramienta básica del aprendizaje siempre será una sociedad más evolucionada y con una menor capacidad de manipulación, lo cual supone todo lo contrario a lo que desean los poderes neoliberales.

  1. Lograr la igualdad entre los géneros y el empoderamiento de todas las mujeres y niñas. 

La igualdad de género es un elemento esencial de la sociedad, pero no solo el empoderamiento de las mujeres y niñas sino también la de los hombres y niños, ya que cuando ellos hablan del empoderamiento femenino se están refiriendo a un empoderamiento frente al masculino de un mismo nivel, pero no al empoderamiento frente al poder, el cual lo conforman curiosamente tanto femenino como masculino. Mi propuesta es empoderarse frente a ese poder igualándose lo femenino y masculino en lo que significa el vocablo “persona”, el cual engloba ambos géneros sin distinción.

  1. Garantizar la disponibilidad de agua y su ordenación y saneamiento sostenible. 

Lo primero que la sociedad debe tener claro es que el agua es un bien de la naturaleza y por lo tanto público, cuyos propietarios somos toda la sociedad sin distinción. Con ello considero que el agua no es propiedad de ningún localismo, ni de ningún ente territorial y mucho menos de un ente privado, mientras que la gestión del recurso tiene que ser lo más cercana posible a los localismos, teniendo en cuenta la realidad hidrológica actual de nuestro país.

En el caso concreto de Euskal Herria se podría decir, y sin extenderme, que debemos partir de la realidad actual que tenemos y transformarla, con el fin de que todos los habitantes seamos en nuestra parte alícuota pequeños propietarios de los recursos hídricos. Es evidente que un saneamiento sostenible va íntimamente unido a un abastecimiento sostenible y cerrando ciclo hidrológico las premisas de concepto y gestión deberían ser las mismas.

Por supuesto que quien diseña este objetivo sostenible no tiene en cuenta que el recurso hídrico es patrimonio público y, por lo tanto, propiedad de todos los habitantes del territorio. Siempre tenemos que pensar en la solidaridad y el bien común y en aquellos casos en que sea posible cerrar anillos.

  1. Garantizar el acceso a una energía asequible, segura, sostenible y moderna para todos.

En el caso de la energía y, sobre todo, en las renovables, se puede decir lo mismo que se ha comentado sobre el agua en el punto 6. Se debe potenciar la gestión local allí donde las energías renovables, de tipo hidráulico, eólico, etc. puedan llevarse a cabo a un nivel más local. Siempre tenemos que pensar en la solidaridad y el bien común y en aquellos casos en que sea posible cerrar anillos.

  1. Promover el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible, el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todos.

Cuando se habla de crecimiento económico inclusivo y sostenible, aunque plausible (en verdad, no es ese su objetivo), tendría que cumplir con una serie de premisas que el globalismo neoliberal no las tiene presentes en modo alguno. Como hemos visto reiteradamente por su parte, no se tiene como elemento esencial del crecimiento lo medioambiental, lo social y lo económico como elemento de redistribución de la riqueza, ya que su concepto de sostenibilidad está íntimamente ligado al materialismo puro y duro y, por lo tanto, a la sostenibilidad crematística de una élite.

  1. Construir infraestructura resiliente, promover la industrialización inclusiva y sostenible y fomentar la innovación.

En este punto habría que recuperar la creación de una industria con tecnologías limpias, creando un entramado entre empresariado y trabajadores, y creo que dejando la iniciativa a la propia sociedad y no a los partidos políticos ni a los gobiernos. Estos, cuando hablan de innovación, se están refiriendo a clústers y entes que sólo sirven para alimentar el clientelismo de alto standing que tenemos en nuestro país. La innovación debe ir implícita en el propio diseño de la creación de esa nueva industria limpia.

  1. Reducir la desigualdad en y entre los países.

Este punto es un “canto al sol”, más propio de púlpitos de iglesia que de realidad tangible, porque lo primero que habría que hacer para reducir la desigualdad es reducirla internamente. En cuanto a la desigualdad entre países, pongo el ejemplo de África, en donde Europa, después de haberla esquilmado durante siglos, tendría que hacer desarrollismo, de manera que con ello y con cambios políticos, se lograse reconducir el tema de la inmigración.

  1. Lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles.

Es evidente que todos queremos que las ciudades y asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles, pero la realidad es que no lo son, y, para ello, sería necesario que las ciudades y asentamientos tuviesen un denominador común, que es el binomio de la interrelación entre naturaleza y habitantes, donde el elemento cemento sería el que sobraría. Pues bien, en este punto y con la afirmación que se hace, el elemento cemento debería ser algo a prescindir, y, con ello, la edificación, ya que hoy en día la vivienda es un bien especulativo, cuando tendría que ser un elemento esencial para la vida de los individuos, como pudiera ser la alimentación.

Este punto se tendría que llevar a cabo cambiando el paradigma del concepto vivienda; es decir, no siendo un elemento especulativo y de inversión. ¿Está dispuesto el globalismo neoliberal a eliminar de su ideario este elemento especulativo de la vivienda?

  1. Garantizar modalidades de consumo y producción sostenibles.

Garantizar modalidades de consumo y producción sostenibles está relacionado con un cambio absoluto de los sistemas productivos y de lo que se produce siendo necesario introducir el concepto del autoconsumo y la regulación de todos aquellos productos que no cumplen con lo criterios de lo que una alimentación sana requiere, llegando incluso a su eliminación.

Algo parecido se puede decir de los sistemas productivos, donde se utilizan materiales contaminantes y de difícil reciclaje, como el plástico, utilizado en infinidad de productos de consumo humano. ¿Es eso sostenible?

La realidad es que un cambio de este tipo incide directamente en los sistemas productivos y, por lo tanto, en el valor crematístico del sistema, por lo que es difícil que estén dispuestos a cumplir con este punto, salvo ligeros enmascaramientos a los que ya nos tienen acostumbrados.

  1. Adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos. 

En este punto se podría decir lo mismo que en el anterior. ¿Qué medidas son las que se van a establecer para combatir el cambio climático?, ¿las que únicamente van a incidir en los ciudadanos?, ¿es que esas medidas tienen peso específico suficiente para revertir el cambio climático?

La realidad es que los dirigentes son los que tienen la obligación de solucionarlo, con medidas que conduzcan a la realización de cambios en esquemas productivos (plástico, energético), porque lo que predomina, en la actualidad, son precisamente materiales contaminantes, cuando la solución está en el origen y no en el final de la cadena que no deja de ser la ciudadanía. Y hay que añadir que el problema, al igual que en el tema sanitario, es que la solución está en manos del poder económico y, como tal poder, sólo tiene su mirada en el enriquecimiento.

Otra de las medidas en este paradigma del desarrollo sostenible es la apuesta por energías renovables, pero con la intención de incluir energías ya denostadas y contaminantes, utilizando el argumento del bien común.

  1. Conservar y utilizar de forma sostenible los océanos, los mares y los recursos marinos para el desarrollo sostenible.

Cuando se establece el conservar y utilizar de forma sostenible estos elementos, no creo que haya discrepancia alguna en ello, lo que sí habrá discrepancia es en el modelo de cómo llevarlo a cabo. Con toda seguridad, se seguirá un modelo sancionador para que sea la sociedad quien tenga que solucionarlo (ejemplo, el plástico), cuando el modelo es todo lo contrario, son los poderes y los estados quienes tienen que solucionarlo actuando en origen; es decir, produciendo el máximo posible sin plástico.

Por otra parte, el desarrollo sostenible relacionado con la pesca es un elemento a cambiar respecto a la política actual de cuotas dictada desde Bruselas, lo cual acaba siendo un mercantilismo propio del liberalismo.

  1. Proteger, restablecer y promover el uso sostenible de los ecosistemas terrestres, efectuar una ordenación sostenible de los bosques, luchar contra la desertificación, detener y revertir la degradación de las tierras y poner freno a la pérdida de la diversidad biológica.

El uso sostenible de los ecosistemas terrestres y todo lo que ello conlleva (ordenación sostenible de bosques, desertificación, degradación de tierras, pérdida de biodiversidad biológica) requiere políticas totalmente diferentes a las aprobadas en las cumbres climáticas, donde se ha hecho del CO2 un elemento mercantil más que medioambiental.

Igualmente, se habla de desertificación y de ordenación sostenible del bosque cuando se ha dejado camino libre a realizar la mayor agresión contra la regulación climática mundial mediante lo acontecido con las talas del Amazonas, pulmón del mundo y elemento básico para la regulación del CO2 y, por lo tanto, del calentamiento global. ¿Van a revertir los poderes políticos y económicos esas políticas de deforestación a gran escala?, ¿van a seguir haciendo mercantilismo con el medio ambiente? o ¿de una vez por todas van a dejar de lado el aspecto crematístico cuando, además, a la postre una buena política medioambiental proporciona una mayor riqueza a la sociedad?

  1. Promover sociedades pacíficas e inclusivas para el desarrollo sostenible, facilitar el acceso a la justicia para todos y crear instituciones eficaces, responsables e inclusivas a todos los niveles.

Este punto sí que es un nuevo “canto al sol” en toda regla, que está enfrascado en la hipocresía más absoluta, como lo estamos viendo ahora con la guerra Rusia – Ucrania, donde la solución es de tipo bélico y, por ende, de intereses crematísticos de la industria armamentística.

Este punto para solucionarlo realmente de forma sostenible, requiere una apuesta en toda regla por la eliminación de las instituciones a nivel europeo y mundial, donde las soluciones a los conflictos no se basen en criterios belicistas con su correspondiente interés crematístico y de manera que los bloques armamentísticos se vayan devaluando (llegando, incluso, a desaparecer si, en verdad, se quiere que este punto sea realmente sostenible). Se debe dar un alejamiento de soluciones como las actuales, donde el reforzamiento y el gasto en armamento sean sustituidos por la verdadera solución sostenible, que es el diálogo y el respeto a la decisión de los pueblos.

  1. Fortalecer los medios de ejecución y revitalizar la alianza mundial para el desarrollo sostenible.

Con lo dicho en los puntos anteriores este punto 17 es algo de tal falta de realismo que no procede hacer comentario alguno.

Se podría decir con claridad que estos 17 objetivos son algo parecido a lo que los católicos tienen con los diez mandamientos. En principio, todos serían asumibles como principios de libertad y democracia, pero el problema, al igual que en los diez mandamientos, es que su ejecución dista totalmente de los enunciados de los objetivos porque el poder del globalismo neoliberal, que es quien ha diseñado esta agenda 2030, sólo tiene una premisa, que es la especulación y el enriquecimiento.

El cumplimiento de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) requeriría transformaciones socio-político-económicas a gran escala, donde se empezase a propiciar y fortalecer la autogestión de colectivos más locales, rompiendo con este globalismo a ultranza que nos está condicionando nuestra vida actual. Y para ello, la realidad es que tendría que darse una auténtica revolución pacífica y cívica donde los elementos esenciales fuesen la libertad, el respeto a los derechos individuales y colectivos como pueblo y el derecho a decir lo que se quiera ser sin impedimentos. ¿Está este globalismo neoliberal preparado para llevarla a cabo con todas sus consecuencias obviando sus intereses mercantilistas de esta Agenda 2030?

Tenemos que tener presente algo más esencial en el ser humano y que no se ciñe al tema empíricamente materialista, como es lo espiritual y anímico; es decir, lo más inmaterial, y que no se contempla. La capacidad de pensamiento y autocrítica es esencial en el ser humano y esa es la herramienta que tenemos las personas para combatir a aquellos poderes que nos quieren convertir en animales adocenados y serviles, cubriendo solo nuestras necesidades físicas pero no mentales. La realidad es que ellos a lo que realmente tienen miedo es al empoderamiento mental de la sociedad.

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Marcos
Marcos
1 mes

Izquierda y derecha sirven a los mismos amos, los jefes del Nuevo Orden Mundial y de la Agenda 2030, señor Etxebarria, ese discurso está anticuado.

Theos
Theos
1 mes

Lo unico que le puedo decir a nuestro querido Jon Ander es lo siguiente: la izqda siempre fue, sigue y seguira siendo una creacion de las elites gobernantes para someter a la poblacion y siempre estuvo subvencionada por la banca, !siempre! …Y como dijo uno de los Rockefellers, ya fallecido, tenemos que organizar las sociedades como en China. (Tambien le gusta mucho esto a Trudeau, en Canada). Es obvio que es mas facil someter al pueblo quitandole las libertades, que con ellas. La Agenda 2030 lo que pretende es implantar un sentimiento de culpa/miedo/panico en las sociedades occidentales para posteriormente ofrecerles una salvacion “eterna”, osea, “sostenible”, eso si, como no podia ser de otra manera, !mediante pago! y suprimiendo sus libertades, “puesto que las usa mal”. No sabe usarlas correctamente… (De ahi la necesidad de imprimir primero de todo un sentimiento de culpabilidad a la gente).

Yo, cuando oigo las palabras clave/mantra, como son : desarrollo sostenible, resiliencia, inclusivo, cambio climatico, etc., me echo mano a la cartera porque es sinonimo de robo consentido mediante el convencimiento fraudulento.

Y, no se deberia, en absoluto, comparar con los mandamientos ni con la iglesia catolica, porque hay una diferencia fundamental: !la libertad! (…de ir o no al infierno por ser malo…)

Es decir, en definitiva, tu puedes decidir creer o no creer en Cristo, Buda, Visnu o ser agnostico, pero eres libre para elegir, sin embargo, si lo que es bueno o malo, lo decide tu gobierno, con leyes o un gobierno mundial, llegado el caso, si no cumples, puedes ir a la carcel o pagar multas por alguna obligacion sinsentido o peor aun, basada en mentiras cientificos-sanitarias o de cualquier indole. Y en esas estamos, creyendo discutir si son galgos o podencos, o ,en este caso, si podemos ver algun lado positivo a la Agenda 2030. Pues va a ser que no…

Anna Casaus
Anna Casaus
1 mes

Las ONGs “ecologistas”: WWF, Greenpeace, etc. son prolongaciones de las multinacionales y promotoras de la destrucción masiva de las presas en España, para “restaurar el cauce normal de los ríos y facilitar el aovamiento de truchas y salmones”. Esto va a conducir en un futuro muy próximo a que el agua deje de ser un bien público y quede en manos de empresas transnacionales y extranjeras. Traición, por arriba y silencio pasivo y ovejuno, por abajo de la pirámide social.

Jabitxu
Jabitxu
1 mes

Hola.

Es una pena que no pueda adjuntar dos fotos de mi archivo, pero qué se le va a hacer. Trataré de describirlas. (De todas maneras, cualquiera puede encontrarlas en Internet si busca un poco.)

-La primera foto es la de Jon Iñarritu.

Los de Hispanistán habían acusado a Bildu de NO apoyar a la OTAN en sus lucha contra Rusia. Esto sentó muy mal a Iñarritu, que corrió a no sé donde, y apareció en prensa esgrimiendo el documento de adhesión de Bildu a los propósitos de la OTAN. Porque él lo vale.

-La segunda es de Otegi, y corresponde a una reciente intervención suya, en la que exigía inyectar HASTA A LOS RECIÉN NACIDOS.

Bien: esta es la mugre que tenemos en el P.V.: O son del gremio de la grúa y la excavadora… o son del gremio de la pluma, el turbante, la cadeneta multiculti, el vivir de los presupuestos, la tortilla…

¿Os acordáis cuando estos inútiles -me refiero a Otegi & Co- decían lo de “Defender la casa del padre” y “Gora Internacionalismo Proletario”? ¿Os dais cuenta en qué se han convertido? (Cuántas hostias hemos recibido; cuánta pasta hemos dado; cuántos cursillos hemos recibido; cuántos malos momentos hemos sufrido…)

Soros y el resto de la patulea anglosionista que defienden el globalismo, la OTAN, la agenda 2030, el ideario LGTIB, el colonialismo, el saqueo de los activos de las personas… ¿en qué se diferencian de Bildu y cantamañanas similares?

Termino. Como dice algún forero, la dicotomía que tenemos en la actualidad no es Izquierda-Derecha, sino Ciudadanos-Psicópatas

Mikra
Mikra
1 mes

Gracias Ion Ander, por este artículo muy trabajado, y por pensar las cosas en categorías esenciales. Es importante recoger las ideas y programas elitistas:: para volver a transformarlos y reconducirlas a sus aspectos humanos.

Gracias también por recordar la necesidad de cuidar lo anímico-espiritual del ser humano, el objetivo 4 de la Agenda 2030 (“implementar soluciones innovadoras”). Si solo hay más digitalización, más enseñanza impersonal, más contenidos estandarizados para todo el mundo, etc. , la Agenda no será otra cosa que la continuación de los programas diseñados por el Banco Mundial, la OCDE etc. de los años 90 bajo el pretexto de acceso igualitario a la educación, lo que significa: nuevas tecnologías para el último niño en África (junto con vacunas para el último niño en África).

Si la idea es educar un pensamiento libre o como dices, el empoderamiento mental de la sociedad, los estados harán todo para cumplir la Agenda 2030 y nada para el empoderamiento mental de la sociedad. Si este es el objetivo, solo podemos crear nuestras escuelas libres con los maestros en los que confiamos, no pedir mejores programas a los estados. Los planes de estudio y libros de texto en manos de los ministerios de educación nunca harán nada para un pensamiento libre; quieren y necesitan, todo lo contrario. Si la autogestión de colectivos locales como dices (agricultura local, sanidad local, gestión local de energía) incluye la educación autónoma según la condiciones y capacidades locales, tenemos la oportunidad de volver a una educación humana y personal.

En total, nos podemos olvidar de cualquier tipo de programa y agenda si hay confianza para que la gente se organice libremente desde abajo, mucho mejor que con programas centralistas.

Perdón por decir tantas cosas que circunscriben lo que ya has dicho, y gracias otra vez por el esfuerzo de decir cosas que nos gustaría oír de boca de nuestros grandes líderes. 

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